DAR SENTIDO A LA VIOLENCIA
CAPITULO 2. Más allá de los hechos: un primer sentido de la violencia juvenil
Al ser la violencia un problema social los sociólogos han desarrollado lo que se ha llamado "encuestas cuantitativas de victimización". Se encuesta a personas que declaran haber sido víctimas de la violencia en la escuela y se ve que tienen un perfil similar: tener entre 10 y 13 años, ser varón, de padres extranjeros o divorciados, o un padre en paro, tener más de tres hermanos, haber repetido curso más de una vez, estudiar en un colegio con mal clima escolar son atributos de mal augurio.
Hay un desplazamiento de los síntomas de violencia de la casa al colegio. Uno de los síntomas de psicopatía, según el autor es lo que llama pasajes al acto, cuando el pensamiento no basta para reemplazar la acción o controlarla y se pasa directamente a la acción. Tampoco hay límites entre el "yo" y el "no yo" con la consiguiente incapacidad para discernir entre la violencia interna -yo- y las violencias exteriores -que emanan del no yo-. Tal desorganización de la mente tiene origen infantil, ya que "la estructuración se inscribe en el movimiento ontogenético de construcción de la identidad". Los primeros factores de la violencia serían así la violencia de los padres para con los hijos o entre ellos, violencia que después se exporta a la banda o a la escuela. La violencia se concibe de dos maneras: como un defecto de comunicación individual, una incompetencia para entenderse con el prójimo o como una propiedad intrínseca del ser viviente, aunque solo se manifiesta en la conducta de ciertos individuos, en la forma de una agresividad patológica.
Frente si se es violento o se ejerce violencia, el autor dice que la violencia es una abstracción, así que solo se dan fenómenos violentos. La violencia es la fuente o causa de la agresión. Lo que la persona es determina lo que hace. La violencia puede tener origen en el otro (malas compañías, maltrato, carencias afectivas o de autoridad), en el contexto (condiciones de vida, suburbios, pasado) o en el mismo (herencia). "Con anterioridad a la persona declarada culpable (de una agresión) su modo de ser tiene un origen: ella es así porque alguien o algo lo determinó antes. Así, la persona culpable es al mismo tiempo víctima, no responsable de lo que es o de lo que hace", dice el autor. Como es imposible actuar sobre los orígenes, ya que no se puede volver al pasado, hay que actuar sobre la causa inmediata, sobre los elementos desencadenantes, o sobre la conducta misma. Hay tres maneras de concebir la violencia: como una enfermedad, una psicopatología; como un programa, una organización psíquica que automatiza el comportamiento y en tercer lugar, la violencia es un modelo reactivo inscrito en el patrimonio filogenético, inherente al hombre y que se activa en ciertas condiciones.