EDUCADOR, UNA PROFESIÓN IMPOSIBLE
CAPITULO 8. La seguridad escolar en cuestión
La cuestión de la violencia en la escuela es un fenómeno integrado en una problemática mucho más amplia. La seguridad es un valor, con todos los aspectos míticos y todos los mecanismos homeostáticos que esto implica. Nuestra sociedad valoriza la seguridad. Pero las leyes actuales contra la violencia no son creíbles para los usuarios. "Nos inclinamos más bien -dice Guillot- por una política de acceso gradual a una conciencia ciudadana y luego por un seguimiento regulador del modo de conducirse. Pero también aquí lo importante sería experimentar verdaderamente las cosas" debería haber un continuum educativo a lo largo de la vida en función de las dificultades que las personas tuvieran para cohabitar con sus congéneres, con campañas que resensibilizaran a los adultos, lo que supondría una formación ciudadana integrada, que debería llevar a cabo una instancia interministerial, encabezada por el primer ministro. Para que los alumnos pueda obtener mejores resultados los docentes deberán: orientarles en lo que les gusta, y respaldarles cuando tienen problemas de aprendizaje. Termina dando una serie de consejos a centros y docentes, el último de los cuales es contar con la asistencia constante de un buen psicólogo escolar (por supuesto se autocita como tal).