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CAPITULO 10. Conclusiones generales

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Resulta indispensable “adquirir una reflexión interdisciplinaria sobre la naturaleza de las competencias clave”. La definición de las competencias clave requiere creatividad e innovación, y usar la experiencia.

Una competencia clave implica pensamiento abstracto e interiorización de normas y valores sociales. Además es necesaria una actitud activa y reflexiva: iniciativa personal, auto-corrección, auto-evaluación, aprendizaje auto-dirigido. Esto implica componentes motivacionales, éticos, sociales y de comportamiento.

En los países de la OCDE hay grandes diferencias entre unos individuos y otros: los sistemas económicos y sociales son muy diversos y están muy segmentados. El reto social más importante es aumentar la equidad y las oportunidades reales. Por este motivo es un tema fundamental si las competencias se pueden “distribuir” a través de la educación formal y de la educación a lo largo de la vida. La adquisición de competencias requiere un ambiente material, institucional y simbólico favorable al aprendizaje continuo.

Es importante el concepto de “campo social”, para considerar la sociedad como una estructura y comprender las relaciones de poder y los intereses en juego. Las normas y los valores resultan fundamentales para definir las competencias, y esto implica aspectos éticos y políticos. Definir las competencias no es un tema académico, sino que implica al contexto social y a las circunstancias históricas en la definición de qué es una buena vida y una vida exitosa.

Otro problema es encontrar las conexiones entre las competencias clave y los resultados que se quieren lograr mediante la educación. Los modelos económicos son muy útiles para encontrar las relaciones entre medios y fines. La relación que se quiere comprender es entre educación y capacitación y desempeño económico (teoría del capital humano), pero además se quiere incluir la totalidad de las situaciones vitales, no sólo las profesionales o económicas. Por esto se consideran clave únicamente las competencias transversales. Aparecen dos ideas importantes: la calidad de la vida (bienestar personal, social y económico) y la calidad de la sociedad (paz y seguridad, logro económico, cohesión social, equidad, ausencia de discriminación, excelencia científica, calidad ambiental…). Se trata de evaluar la calidad social de las democracias desde las perspectivas económicas, políticas y culturales. Las competencias forman parte de un proyecto social, porque un individuo competente es capaz de tomar decisiones que le benefician a él y a la sociedad.

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