nombre
 
contraseña Entrar
Registrarse | Olvidó su contraseña
Banco Bibliográfico > EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA. > Capitulo 7 : El currículo básico en la educación para la ciudadanía.

La educación para la ciudadanía en el currículo.

CAPITULO 7. El currículo básico en la educación para la ciudadanía.

La LOE ha acogido el planteamiento de las competencia básicas, pero no las ha logrado integrar con la estructura disciplinar de división por materias. Por una parte, cada materia tiene sus objetivos, contenidos y criterios de evaluación y, luego, como anexo, las competencias básicas. Las orientaciones sobre como cada materia contribuye a la adquisición de competencias básicas, en este caso, vienen a recordar a aquellas otras sobre cómo cada materia contribuía a la adquisición de temas transversales. Si, al final, los contenidos están enteramente organizados disciplinarmente y son los objetivos de cada área los que marcan la evaluación y orientación en el desarrollo curricular en el aula, las competencias son un aditamento que no contribuye a lo que aquí defendemos. No obstante, caben desarrollos curriculares alternativos, en línea con lo que afirma el Real Decreto de Enseñanzas Mínimas (Art.7´2): “los currículos establecidos por las administraciones educativas y la concreción de los mismos que los centros realicen en sus proyectos educativos se orientarán a facilitar la adquisición de dichas competencias”. Sin embargo, si el modelo seguido es el de los diseños de enseñanzas mínimas, sin pretender un enfoque más integrador, creemos que llevará poco lejos. Al final solo quedara como recomendación al profesorado en orden a la obtención del graduado para que, aunque tenga materias no superadas, se considere si ha alcanzado las competencias básicas. Por ello, queremos abogar aquí por enfoques alternativos en el ámbito autonómico o de proyectos educativos, especialmente en contextos desfavorecidos o con un riesgo de vulnerabilidad social (121)
Importa sustituir la enseñanza actual, enciclopédica, aditiva y compartimentada, por un dispositivo articulador de las materias obligatorias, con la función de asegurar la asimilación reflexiva del mínimo común de conocimientos, unas materias opcionales, directamente adaptadas a las orientaciones intelectuales y al nivel de los alumnos, y unas materias facultativas e interdisciplinares relevantes a la iniciativa del profesorado (Gross y Bourdieu).
En Francia, la Comisión Thélot (2004) ha considerado que la base común indispensable (socle comun) constaría entre otros de:
Dos pilares (lengua y matemáticas)
Dos competencias para el ciudadano del s.XXI (lengua extranjera y nuevas tecnologías)
Educación para la vida en común en una sociedad democrática.
Desde el proyecto Atlántida tenemos una posición crítica hacia las competencias, pero creemos que son aceptables. Permitirían que el currículo común no fuese un mero agregado de conocimientos disciplinares. En el fondo, el enfoque de competencias por el que estamos abogando sería asimilable a las “capacidades” de Sen, es decir, como las competencias que las personas pueden llegar a asumir para así poder realizar determinadas funciones que amplíen su libertad real. Las competencias son los recursos con que cuenta una persona y que le permiten “funcionar” realizando con éxito distintas acciones. La igualdad, en este enfoque, se corresponde con las capacidades básicas de una persona, que vienen dadas por los distintos desempeños o “funcionamientos” que alguien puede conseguir. Si bien la desigualdad de recursos impide la realización humana, también depende de la capacidad y circunstancias personales y sociales para convertir los recursos disponibles en desempeños. La adquisición de capacidades para funcionar permite, además, establecer un criterio para juzgar en función de la equidad. “La capacidad de la persona para realizar aquellas funciones que piensan que tienen valor nos proporciona un punto de vista desde el que valorar las condiciones sociales y ello nos permite una visión especial de la evaluación de la igualdad y la desigualdad”. (126). Si el desempeño es la capacidad de lograr algo, la capacidad es la facultad de lograrlo.
Los problemas para conceptuar qué entendemos por “competencias” provienen de la polisemia del término dentro de un campo (capacidad, habilidad, aptitud, destreza) cuyas fronteras son difusas, no existiendo bases firmes para una definición teóricamente fundada. Tanto capacidad, destreza o habilidad se refieren a prerrequisitos necesarios para tener una competencia, pero las primeras se aplican a operaciones específicas en contextos definidos, mientras que competencia es más amplia y holística y moviliza un conjunto de recursos (entre ellos las capacidades) para resolver situaciones de alguna complejidad. La competencia, pues, engloba y se apoya en las capacidades o destrezas. De acuerdo con Eraut, las habilidades se sitúan en un plano individual (capacidades o características personales), mientras que la competencia es un concepto situado socialmente, dependiente de unas demandas ya dadas. (127). Perrenoud prioriza la capacidad para movilizar, de modo situado, varios recursos que guíen la decisión y la acción frente a un tipo de situaciones. De este modo, si faltan los recursos a movilizar, no hay competencias, pero los recursos están presentes y no son movilizados de un modo útil y consciente, entonces es como si no existieran.
Según el proyecto DeSeCo una competencia se define como la habilidad para encontrar de modo satisfactorio respuestas ante demandas complejas en un contexto particular. Es un sistema de acción complejo que engloba habilidades intelectuales, actitudes y otros elementos cognitivos.
Una competencia es pues la capacidad o facultad para movilizar diversos recursos cognitivos y no cognitivos en orden a actuar con pertinencia y eficacia, en un conjunto de situaciones, que pueden ser adquiridos en el curso de la vida por la educación formal, informal o por la propia experiencia.
PUNTUALIZACIONES:
1.- Se llama situaciones, problemas o demandas complejas, a un conjunto contextualizado de informaciones a articular en vista a ejecutar una tarea determinada donde la solución no es evidente a priori.
2.- Es un concepto funcional, una “gramática generadora de prácticas”.
3.- Una competencia tiene una estructura interna: disposiciones, habilidades, recursos.
4.- Las competencias no operan en un vacío social, son dependientes contextualmente.

Convendría rediseñar el currículo a partir de las competencias básicas. Así lo justifica el MEC: “La inclusión de las competencias básicas en el currículo tiene varias finalidades. En primer lugar, integrar los diferentes aprendizajes, tanto los formales, incorporados a diferentes áreas o materias, como los informales y no formales. En segundo lugar, permitir a los estudiantes integrar sus aprendizajes, ponerlos en relación con distintos tipos de contenidos y utilizarlos de manera efectiva cuando les resulten necesarios en diferentes situaciones y contextos. Y, por último, orientar la enseñanza, al permitir identificar los contenidos y los criterios de evaluación que tienen carácter imprescindible y, en general, inspirar las distintas decisiones relativas al proceso de enseñanza y de aprendizaje”.
Puede organizarse con un enfoque transversal o con una “pedagogía de la integración”. Se instalan en el centro del currículo.
La procedencia originaria del término “competencia” del mundo laboral hace sospechoso el modelo al vincularlo a políticas neoliberales, Pero no tiene por qué ser así. Bien enfocado conecta con enfoques defendidos por los métodos activos, pedagogía nueva o enfoques constructivistas: “Revalorizar los saberes vivos, conectados con las practicas sociales, que enseña instrumentos para actuar sobre el mundo, no es un sueño liberal. Esta idea esta en la base de una escuela democrática. Dejar la noción de competencia al mundo de la empresa sería renunciar a la vocación liberadora de la educación escolar y a la idea de que el saber da poder si se sabe servirse de él”.

Capitulo AnteriorVolver al Indice Capitulo Siguiente


acerca de | nota legal | condiciones de uso | contacto | Optimizada para Internet Explorer 800x600
© Empresas Filosóficas S.L. | joseantoniomarina.net | | Diseño web