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CAPITULO 6. El alumno desmotivado: Trastorno de estrés crónico

Hay alumnos que son hiporreactivos, es decir, muy pasivos, porque son victimas de un Trastorno crónico por estrés (distres), que es la más común causa de desmotivación escolar. Su causa es estar sometido a una amenaza sin suficientes habilidades de enfrentamiento. El estrés puede ser físico o emocional y afecta a la atención y la concentración. El estrés es una respuesta física a la percepción de una falta de control sobre una situación aversiva. El cerebro responde al estrés elevando el nivel de cortisol, lo que puede tener efectos devastadores sobre el cerebro. Los niños con trastornos por estrés agudos o crónicos alcanzan entre el 18 y 20 %. Puede tener muchas causas. Algunas graves (abuso, violencia, etc.) y otras como acumulación de pequeñas (aburrimiento o fracaso en la escuela). Mientras que un estrés moderado es bueno para el aprendizaje y para la respuesta inmune, el estrés crónico es debilitador. Los altos niveles de cortisol son tóxicos y pueden crear problemas de salud mental y física. Reduce la producción de nuevas neuronas, la muerte de las neuronas y el envejecimiento es dramáticamente acelerado.
La amenaza es la percepción de un acontecimiento que pone en peligro nuestras metas. Puede ser inmediata o reactivada en la memoria. Lo que produce estrés no es un suceso, sino la interacción entre un suceso y la capacidad (reconocida) de un sujeto para enfrentarse a él. Los trastornos por desorden se clasifican en: Trauma a corto plazo, Trastorno de estrés agudo, Trastorno de estrés postraumático, que es la versión crónica del agudo. El National Center for Traumatic Stress Disorder estima que entre el 3 y el 15% de niñas y el 1 al 6% de niños cumplen los criterios para ser diagnosticados como víctimas de trastorno por estrés crónico. Es el grupo más afectado por este problema. Al entrar en la adolescencia, ese trauma suele amplificarse.
Causas: (1) Condiciones ambientales traumáticas (2) Estrés parental (3) Escuelas inseguras (4) Alta tasa de pulsaciones en descanso (más de 94) (5) Disfunciones del lóbulo frontal (6) Creencias distorsionadas (7) Vida familiar.
El cerebro se adapta a los estresores crónicos de dos maneras: habituándose, y entonces se desensibiliza, y los alumnos son apáticos, y poco activos. O bien se vuelven hipervigilantes, hiperreactivos. Intervienen el sistema autónomo, el hipotálamo, el sistema reticular activador ascendente, el hipocampo, el núcleo caudado y el putamen, los lóbulos frontales, y aumenta el flujo sanguíneo en las regiones paralímbicas , orbitofrontal y temporal anterior.
Síntomas:
1.- Recurrentes recuerdos de sucesos traumáticos, sueños, flashback.
2.- Persistente evitación de estímulos asociados con el trauma o falta general de reactividad.
3.- Persistente actitud de arousal caracterizada por hipervigilancia, sobresalto (startle response), dificultades de sueño. Irritabilidad, ansiedad, e hiperactividad física.
4.- Hay que observar si hay signos de abuso.
5.- Desórdenes en el apego (manipuladores, evitan el contacto visual, afectos indiscriminados, necesidad de un control estrecho, autodestructivos, problemas nutricionales, atracción por el peligro problemas de control de los impulsos, retrasos en el desarrollo, mentiras compulsivas, habilidades sociales pobres, comunicación verbal inadecuada, exigencias, hostilidad hacia los padres.
¿Qué PODEMOS HACER?
Proporciónele oportunidades para el control personal y la toma de decisiones.
Ofrezca predictibilidad mediante rutinas, rituales y revisiones
Ayúdele a buscar positivos desahogos a su frustración
Refuerce su creencia en que las condiciones pueden mejorar
Proporcione modelos de buena gestión del estrés y de resolución de problemas.
Refuerce sus sistema operativo social (crea que funciona, organice un equipo, céntrese en fortalecer habilidades, mantenga siempre la relación, sea positivo y paciente). Muchos adultos que han superado una situación dramática de estrés han atribuido su salvación a algún profesor.
Personalice su atención. Use los nombres de pila, asegúrese de que sus primeras y últimas intervenciones son positivas porque es lo que los alumnos recuerdan mejor.
Incorpore más actividad física
Mantenga el contacto. Dé a los alumnos muchas posibilidades de interactuar unos con otros, comunique sus entusiasmos
Establezca rutinas
Incorpore estrategias para reducir el estrés, enseñe a los estudiantes técnicas de relajación, resolución de conflictos
Restaure la motivación.
Evite amenazarles
Fomente el planteamiento de metas. Anímeles a que las compartan con sus compañeros.
Active las emociones, comprométalos en proyectos creadores
Aumente el feedback
Cree un clima positivo de aprendizaje.

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