nombre
 
contraseña Entrar
Registrarse | Olvidó su contraseña
Banco Bibliográfico > A Good Childhood > Capitulo 7 : Salud mental

CAPITULO 7. Salud mental

La mayoría de los niños lleva una vida feliz, pero hay una minoría gravemente trastornada. No obstante, en UK, apenas una cuarta parte de los niños afectados recibe algún tipo de ayuda especializada. Según un estudio del gobierno, uno de cada diez niños y niñas de entre 5 y 16 años tiene problemas de salud mental clínicamente significativos. Esto es, problemas lo bastante graves como para causar serios trastornos o impedir su desarrollo en aspectos importantes. Algunos son específicos de la infancia, pero muchos son el equivalente a problemas demasiado familiares de la vida adulta. Dificultades emocionales, ansiedades diacapacitantes, depresión, desórdenes de conducta, comportamiento incontrolable y destructivo, hiperactividad y falta de atención, autismo….
El trastorno mental tiene muchas causas, relacionadas con la complicada interacción de genes y experiencia. Al observarse de forma simultánea los posibles factores, entre los que afectaban directamente a los problemas de salud mental se incluían: vivir separado del padre (aumentaba el riesgo de problemas en más de un 40%); los conflictos familiares; la salud mental precaria de algún progenitor, vivir en una casa alquilada y más de dos acontecimientos vitales adversos. Esto parece reforzar la importancia de elementos que se defienden en este informe, como la vida familiar y las amistades estables. Los trastornos graves de conducta entre los 7 y los 9 años predicen problemas posteriores como la delincuencia, las drogas, los embarazos adolescentes y la dependencia de los servicios sociales en la vida adulta.
¿Qué puede hacerse ante este problema? En el caso de los niños con estas dificultades, ante todo hay que identificarlos. No deberían ser estigmatizados o etiquetados sencillamente como trastornados, pero deben reconocerse sus problemas para que puedan recibir la ayuda necesaria. Aparte de los padres, quienes están en una mejor posición para identificar estos problemas en los niños son los docentes, los médicos de familia y, si es el caso, los trabajadores sociales. Los autores sugieren que debería mejorarse la formación de todos ellos en cuanto al diagnóstico de estos trastornos. Si los problemas son graves, los niños deben ser remitidos a la Child and Adolescent Mental Health Services, para una evaluación profesional, de la que surgirá un plan de acción. Los autores examinan los tratamientos disponibles, el sistema de servicios y los costes de los trastornos mentales. También incluyen propuestas de mejora. Se trata de un problema que vale la pena afrontar cuanto antes, ya que se vuelve más difícil de manejar en la adolescencia.

Capitulo AnteriorVolver al Indice Capitulo Siguiente


acerca de | nota legal | condiciones de uso | contacto | Optimizada para Internet Explorer 800x600
© Empresas Filosóficas S.L. | joseantoniomarina.net | | Diseño web