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Banco Bibliográfico > Las culturas fracasadas > Capitulo 1 : La inteligencia compartida, un tema urgente

CAPITULO 1. La inteligencia compartida, un tema urgente

El autor se preocupa por la inteligencia compartida, la que, en última instancia, dirige la historia, porque vivimos en sociedad, pensamos a partir de una cultura y el desarrollo de nuestra inteligencia depende de la riqueza del entorno. Nuestra suerte va unida a nuestras circunstancias vitales. El problema de pensar a partir de una cultura determinada, es que damos por supuestas muchas creencias sin someterlas a ningún tipo de evaluación. ¿Cómo se originan los fenómenos sociales de que dependemos? Es importante saberlo, al igual que conocer cómo somos influidos por los grupos a que pertenecemos; saber cómo se forman las culturas, si poseen una inteligencia colectiva, y si esta es más o menos potente que la inteligencia individual.
La vida en sociedad entraña una paradoja: la necesitamos para alcanzar nuestros objetivos personales, pero estos, a la vez, pueden verse amenazados por “el bien común”. Debería ser una vinculación liberadora: podemos ser altruistas para ser sensatamente egoístas. Pero, nuestros comportamientos sociales, ¿son racionales o irracionales? Porque parece que, si todos nosotros fuésemos inteligentes, el resultado sería una sociedad extremadamente inteligente. El problema es que la toma individual de decisiones no suele ser racional. ¿En qué consiste la inteligencia? Para José Antonio Marina, es “la capacidad de dirigir bien el comportamiento, captando, elaborando y produciendo información”. Implica resolver bien los problemas, que en el caso de la especie humana son continuos. Nuestras necesidades y expectativas son inagotables. No nos basta con sobrevivir, como a los animales; deseamos crear, convivir, liberarnos, superarnos… nuestra inteligencia produce sin cesar desequilibrios que luego debe reequilibrar. La inteligencia humana, en cuanto a estructura y funcionamiento, es social, depende de la sociedad. Aun así, cada uno de nosotros cuenta con su propia inteligencia personal, a la vez origen y resultado de nuestra biografía. No obstante, convivimos con otros, y esta interrelación puede aumentar o disminuir nuestra inteligencia personal. Por ello, si deseamos aumentar nuestra inteligencia individual, deberíamos contribuir al desarrollo de la inteligencia en nuestro entorno social. ¿Cómo conseguirlo? ¿Cómo aumentar la inteligencia de las comunidades? El resto de capítulos irán dándonos las claves.

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