CAPITULO 5. El aprendizaje de la cultura
Este epígrafe se dedica a los mecanismos de la cultura. Piaget había defendido que la inteligencia de los niños evoluciona en distintas etapas constantes e independientes de la influencia cultural. Hasta que Vigotsky apuntó en la dirección contraria: las funciones intelectuales aparecen primero como relación social o cultural, y después se interiorizan, convirtiéndose en una competencia privada. El mejor ejemplo es el lenguaje, que nos sirve para comunicarnos con los demás, pero que acabamos empleando para hablar con nosotros mismos. Este lenguaje interno es muy importante.
La sociedad transmite a sus niños un conjunto de herramientas mentales que se ha ido elaborando durante toda su evolución cultural. El mundo objetivo de la cultura va a constituir, por medio de la educación, al ser humano concreto. La influencia de la cultura no sólo se da en cuanto a los contenidos, sino en los procedimientos formales como la atención, la regulación emocional, el razonamiento…
El capítulo analiza las creencias, los estilos y el clima afectivos, los estilos motivacionales, la identidad y personalidad y la voz de la conciencia (relacionada con el mencionado lenguaje interior). De ello se concluye que el sistema normativo de una cultura, sólo puede ser transmitido correctamente a través de la información de la conciencia, si se puede justificar su aceptación reflexiva y conscientemente. Dada su relevancia para el tema general, a continuación se estudiarán los problemas planteados por los sistemas normativos.