nombre
 
contraseña Entrar
Registrarse | Olvidó su contraseña
Banco Bibliográfico > COUNSELLING IN SCHOOLS > Capitulo 4 : Propósitos y estructura de la sesión de orientación

CAPITULO 4. Propósitos y estructura de la sesión de orientación

El orientador necesita haber establecido antes del inicio de la sesión de orientación qué es lo que quiere conseguir en su conversación con el adolescente. Primero hay que establecer una compenetración con el adolescente a través del diálogo. En segundo lugar, es necesario que sea el orientador quien guíe la conversación, señalando su comienzo y su final y no perdiendo el objetivo de la sesión cuando se tratan los temas que producen dificultad, malestar o sufrimiento al adolescente. Tercero, es necesario aumentar el conocimiento de las situaciones, lo cual es posible cuando el orientador identifica qué es lo que el adolescente no comprende o no conoce con objetividad y cuando el adolescente consigue expresar cuales son sus percepciones y sus sentimientos hacia diferentes aspectos de su vida, como pueden ser el colegio, la familia o los amigos. Cuarto, el orientador debe ayudar a definir los problemas y a explorar sus implicaciones. Quinto, identificar también cuales son las preocupaciones del adolescente, es decir, qué es lo que le afecta de un problema y cómo le afecta. Sexto, el orientador debe encajar el problema dentro del contexto de las relaciones con la familia, los amigos o el colegio. Séptimo, evaluar la importancia de las preocupaciones del adolescente y su situación social y psicológica, midiendo qué y cómo se expresa el adolescente y el impacto que sus problemas tienen sobre el desarrollo equilibrado de su vida cotidiana. Y en último lugar, proporcionar al adolescente una perspectiva diferente sobre sí mismo y sus problemas que pueda aplicar más allá del contexto inmediato de la sesión de orientación. La estructura de las sesiones de orientación también es importante para mantener una situación de comunicación efectiva con el adolescente. Previamente al comienzo de la sesión el orientador debe reflexionar sobre los problemas que se van a tratar y sobre las cuestiones implicadas. Así mismo, debe contar con una serie de hipótesis iniciales sobre el impacto de esos problemas sobre el adolescente, a partir de los datos de que disponga sobre su personalidad o su entorno social. La introducción a la sesión debe comenzar ( en un primer encuentro) con una exposición del papel del orientador, de sus competencias, de sus propósitos y del tiempo disponible. A partir de ahí, el orientador debe crear una compenetración con el adolescente, para lo que es necesario conocer cuales son sus expectativas y cómo percibe la situación. A continuación, es útil fijar un objetivo concreto y accesible para la sesión de ese día. Una vez superadas estas cuestiones iniciales, se desarrolla la sesión, que debería reunir seis características fundamentales: 1. Dar lugar a un intercambio de información que aumente el conocimiento del problema que se trate. 2. Identificar las creencias del adolescente sobre su problema y sobre cómo le afecta. 3. Identificar las principales preocupaciones del adolescente sobre las consecuencias que cree que pueden derivarse de su problema. 4. Hacer una evaluación con el adolescente de la importancia o gravedad de los problemas de los que se trata o de sus consecuencias. 5. Utilizar el lenguaje de manera cuidadosa para evitar o reducir comprensiones erróneas de lo que se trata de comunicar. 6. Ayudar al adolescente a afrontar sus preocupaciones a través de la observación indirecta de sus problemas, la exploración de sus recursos y la participación de la familia y/o del colegio cuando sea posible y positivo.

Capitulo AnteriorVolver al Indice Capitulo Siguiente


acerca de | nota legal | condiciones de uso | contacto | Optimizada para Internet Explorer 800x600
© Empresas Filosóficas S.L. | joseantoniomarina.net | | Diseño web