El concepto de temperamento: Teorías, naturaleza y estructura
CAPITULO 3. Naturaleza y estructura del temperamento en la infancia
La mayoria de los investigadores están de acuerdo en los siguientes rasgos:
1.- Las dimensiones temperamentales reflejan tendencias conductuales (disposición, rasgo, factor, dimensión, etc.).
2.- Se refiere a diferencias específicas y no a características generales, agrupando muchos fenómenos.
3.- Es relativamente estable y coherente, pero solo en comparación con otras características.
4.- Tiene una base biológica, pero "la organización de los ambientes puede influir en la organización, expresión y función del temperamento" (p.61).
5.- Se refiere a características formales de la conducta.
6.- El vínculo entre temperamento y conducta se vuelve más complejo cuando el niño madura.
Basándose en todo esto puede darse una definición integradora del temperamento. "El temperamento está constituido por disposiciones básicas inherentes a la persona, que son relativamente consistentes y que subyacen a, y modulan la actividad, la reactividad, la emocionalidad y la sociabilidad. Los principales elementos del temperamento están presentes de forma temprana en la vida; estos son los que tienen más probabilidad de estar influidos fuertemente por los factores biológicos. A medida que sucede el desarrollo, la expresión del temperamento está cada vez más influida por la experiencia y el contexto". (p.62).
Rothbart considera que el temperamento tiene que estudiarse porque nos proporciona una base general para las características psicológicas en torno a las cuales se desarrollo la personalidad. (Contenido de las cogniciónes, atribuciones, etc.). Se ha intentado aislar factorialmente los rasgos del temperamento. Bates obtuvo cuatro factores: enfadado/dificil, no adaptable, frio, imprevisible. Reseña los factores aislados en otras investigaciones. "Tras los diferentes nombres dados por los autores a sus dimensiones temperamentales podrían subyacer constructos similares· (p. 66). Rothbart y Mauro han detectado algunas dimensiones identificables en las diferentes aproximaciones teóricas: (1) malestar ante la novedad (evitación, miedo, no adaptables), (2) malestar irritable (irritabilidad, dificil, ira), (3) afecto positivo. (4) nivel de actividad. (5) ciclo de atención / persistencia.
Como destaca Bates el concepto de temperamento constituye una manera breve de postular fuerzas endógenas que conforman las características individuales y sociales del niño, y puede ser un factor explicativo de los problemas conceptuales que pueden manifestar los niños en su desarrollo (p.68).