CAMBIO EDUCATIVO EN EL MUNDO: UNA PERSPECTIVA CULTURAL E HISTÓRICA
CAPITULO 5. Virtudes y vicios: Modelos agrarios del ciclo vital
Los autores exponen en este capítulo un sumario de las concepciones sobre las relaciones interpersonales en las sociedades agrarias:
1. En todas las culturas hay conceptos de la persona y del yo. La conciencia de uno mismo y un sentido de la continuidad de uno mismo a lo largo del tiempo son universales en la experiencia humana.
2. Los pensamientos, sentimientos y comportamientos que en las sociedades occidentales se definen en términos psicológicos, en las culturas agrícolas se localizan en las acciones concretas y en las situaciones sociales. Se interpretan en términos biológicos y sociológicos, y se incluyen en un marco más amplio de carácter religioso. Las distinciones entre medicina, biología, psicología, sociología y religión que se hacen en la sociedad occidental no existen en las sociedades agrarias.
3. Todas las culturas tienen un léxico de rasgos de carácter, pero hay muchas variaciones en su elaboración, en sus propósitos y en su frecuencia de uso, y en sus implicaciones para la estabilidad, la identidad personal y la responsabilidad individual. Las culturas agrarias tienen léxicos sobre los ciclos vitales, las funciones sociales y las relaciones locales que frecuentemente son más importantes que los rasgos idiosincráticos en la definición de una persona.
4. Muchos antropólogos han observado que diversos culturas no occidentales, desde los Esquimales, los Hopi, los Hindúes o los Japoneses, no hacen distinciones tan estrictas entre la persona y el grupo como se hacen en las sociedades occidentales. En la cultura de comunidades pequeñas, de cazadores-recolectores, así como de agricultores, la responsabilidad social compartida es fundamental en la elaboración del pensamiento de esa comunidad o sociedad.
5. En entornos agrarios, la moralidad y la inteligencia están conceptualmente fusionadas más que diferenciadas en la evaluación de los comportamientos sociales. La idea de comportamiento inteligente que es contrario o independiente de las normas morales es considerado una novedad e incluso una contradicción en sus propios términos: si se es inteligente, uno se comporta según las normas morales de la comunidad, porque hacer lo contrario establecería un antagonismo con aquellos con quienes se está conectado de forma permanente, lo que ningún adulto inteligente haría.
6. Las capacidades implicadas en el trabajo productivo y en las artes y manufacturas entre los pueblos agrarios no son una forma de valorar a la persona, ni ante sí mismo ni ante los demás. El trabajo eficaz se requiere en los roles adultos de cada uno de los géneros y se presupone como una característica del hombre y de la mujer normales.
Los conceptos psicológicos occidentales no explican en todo su sentido la construcción social de la identidad de los pueblos agrarios, puesto que esta se produce por la localización del individuo en una red de conexiones sociales más que por las cualidades personales.