TODAY´S CHILDREN 
LOS NIÑOS DE HOY 
Creating a future for a generation in crisis
Crear un futuro para una generación en crisis
David A. Hamburg
Times Books, Nueva York, 1994
Nº de páginas: 375

Resumen y traducción: Rafael Bernabeu
 

COMENTARIO

Este libro señala la importancia de la salud como factor decisivo para el desarrollo del niño y del adolescente. Considerando que la variabilidad en las condiciones de vida y en el tipo de educación que cada familia transmite a sus hijos, la sociedad tiene la responsabilidad de mejorar la atención al desarrollo de los niños desde el embarazo hasta que se les puede considerar personas adultas. La compensación de las situaciones de desventaja en las que la propia estructura de la sociedad sitúa a una parte importante de las familias se puede producir mediante programas de atención y de educación en el campo de la salud que sean de calidad y que produzcan un beneficio significativo en el desarrollo infantil y adolescente. El objetivo de este tipo de programas sería llegar a las familias para atender sus necesidades y establecer programas de tipo educativo-preventivo que reduzcan los problemas infantiles y adolescentes, con el fin de aumentar su protección frente a los riesgos y de ofrecerles más oportunidades de desarrollo.
INDICE
PARTE 1: UNA VISIÓN EXTENSA DE LOS NIÑOS DE HOY

UNA VISIÓN EXTENSA DE LOS NIÑOS DE HOY

CAPITULO 1. FAMILIAS EN CRISIS, NIÑOS EN PELIGRO

La especie humana ha evolucionado durante un período de tiempo muy extenso y se ha adaptado a entornos que no han cambiado esencialmente durante la mayor parte de ese tiempo, organizando su subsistencia en función de pequeños grupos sociales, formados por entre 20 y 50 personas, en los que la caza y la recolección eran las actividades primarias de vida. En estos pequeños grupos, los niños y los adolescentes crecían en contacto directo con los adultos, identificándose desde el principio con su género y con las actividades que le correspondían, asimilando una serie de comportamientos y creencias de manera muy intensa, ya que la cohesión y la continuación del grupo humano era imprescindible para sobrevivir en un entorno siempre amenazante. Los cambios en las sociedades humanas, empezando por la introducción de la agricultura, el inicio de las grandes civilizaciones y de las culturas escritas, y continuando en los dos últimos siglos con la industrialización y el desarrollo tecnológico han ido modificando esencialmente el entorno en el que se desarrolla el ser humano y han transformado el significado de los grupos de pertenencia, ampliando las posibilidades de relación social y la complejidad de los intercambios de todo tipo. La familia sigue siendo un grupo de protección y de seguridad básico en el que se produce el desarrollo inicial del niño y del adolescente, junto con el colegio. Pero las transformaciones del modo de vida han dado lugar a que muchos de los significados, de las emociones y de las funciones de la familia que tienen su origen en tiempos muy anteriores necesiten adaptarse a una realidad muy diferente a la que ha sido para muchas generaciones anteriores. En esta situación de cambio el autor considera que las familias se encuentran en una situación de crisis que se refleja en el comportamiento y en la manera de desarrollarse de los niños y los adolescentes, especialmente durante el periodo más cercano, el que comprende las últimas décadas del siglo veinte.


UNA VISIÓN EXTENSA DE LOS NIÑOS DE HOY

CAPITULO 2. NIÑOS EN SITUACIÓN DE RIESGO: LA DEUDA DE LA SOCIEDAD

Aunque se considera que la principal influencia sobre el desarrollo de un niño es su familia, es una realidad que ésta no vive aislada, sino en un entorno social, económico y cultural determinado que se transforma a lo largo del tiempo. En los países desarrollados una parte importante de los niños se desarrolla de manera normal y alcanza un grado adecuado de desarrollo individual y social, pero otra parte de los niños, que aunque puede ser menor no es despreciable, se desarrolla en situaciones de riesgo que tienen su origen en la propia estructura de la sociedad y en las que las familias tienen una capacidad de influencia positiva muy limitada. Los principales factores de riesgo para el desarrollo de los niños, en los Estados Unidos, son: § La pobreza: Alrededor de una quinta parte de los niños menores de dieciocho años vivía en 1988 por debajo de la línea de la pobreza, lo que significa trece millones de niños que representan dos quintas partes de la población que vive en la pobreza ( Oficina del Censo de Estados Unidos, 1988 ). § El fracaso y el abandono escolar: El 14% de los adolescentes de Estados Unidos se considera que son funcionalmente analfabetos, proporción que es aún mayor entre los adolescentes de minorías. Las tasas de abandono de los colegios en algunos barrios de las ciudades alcanzan entre el 30 y el 50%, lo que supone unos altos costes sociales y económicos. § Riesgos y problemas en la salud y el desarrollo: En la actualidad los problemas de salud más prevalentes se originan en la familia, el entorno y el comportamiento. En la primera infancia estos problemas incluyen la mortalidad infantil, el bajo peso en el nacimiento, el SIDA neonatal, el síndrome de alcoholismo fetal, y los problemas neurológicos de niños nacidos de madres adictas a la droga. En la infancia, la principal causa de muerte son los accidentes u otras lesiones, como envenenamientos, caídas, fuegos y otros traumas causados por vivir en condiciones no seguras. En la adolescencia las causas principales de muerte son el suicidio, el homicidio y los accidentes. En todas las edades ha habido un incremento agudo de la enfermedad crónica. Alrededor de 35 millones de norteamericanos no tienen ningún tipo de seguro de salud, público o privado, ni para ellos ni para sus hijos. § Abuso y maltrato: Cada año un millón de niños sufren abusos serios por parte de sus padres o de otras personas en los Estados Unidos, varios miles mueren por esa causa. Los resultados de los abusos sobre el desarrollo de los niños son siempre muy negativos y observables desde las edades más tempranas.

PARTE 2: PREVENIR EL DAÑO EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA

PREVENIR EL DAÑO EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA

CAPITULO 3. DETENER EL DAÑO ANTES DE QUE EMPIECE: MEJORAR LOS CUIDADOS PRENATALES

Mientras que en las comunidades Norteamericanas más ricas la tasa de mortalidad infantil está entre las más bajas del mundo, en las comunidades pobres esta tasa es comparable a la de países subdesarrollados de Asia, Africa y Latinoamérica. La mortalidad infantil es la manifestación de un continuo de daños en el desarrollo del niño que tienen consecuencias para toda la vida, como son la enfermedad, la discapacidad, las perturbaciones del comportamiento y el fracaso académico. Los cuidados prenatales van más allá de la prevención de la enfermedad y la mortalidad de la madre y del bebé, incluyendo la promoción del desarrollo sano del niño, las relaciones familiares positivas y la planificación familiar. Se identifican cuatro componentes básicos de los cuidados prenatales adecuados: 1. La evaluación temprana y continuada del riesgo. 2. La educación y la promoción de la salud. 3. El apoyo médico y psicosocial. 4. El seguimiento. La recomendación hecha por la National Comission to Prevent Infant Mortality es que todas las mujeres tengan acceso universal a la atención prenatal y postnatal. La recomendación incluye llegar a las poblaciones de mujeres que tienen mayor probabilidad de no recibir estos cuidados.


PREVENIR EL DAÑO EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA

CAPITULO 4. LA SALUD DESDE EL PRINCIPIO: LOS CUIDADOS DE SALUD PREVENTIVOS EN LOS PRIMEROS AÑOS

La salud en los primeros años de vida constituye la base del desarrollo del niño. Para ello, se considera fundamental que los padres tengan acceso a servicios de salud de calidad, los cuales deberían tener cinco características principales (según un informe de la Mayor´s Comission on the Future of Child Heatlh in New York City): 1. La comprehensividad: Incluir la educación de la salud y servicios psicosociales para ayudar a prevenir la enfermedad en los primeros años de la vida del niño. Debería haber un acceso conveniente a través de los cuidados primarios a recursos comunitarios como los de salud mental, los cuidados de día, la educación de los padres, la planificación familiar y los programas de prevención y de tratamiento del abuso de sustancias. 2. La continuidad: Cada niño debería tener una relación duradera con un especialista que actúe como “médico de cabecera”, el cual debería conocer al niño y a su familia, así como sus antecedentes. 3. La coordinación: Los cuidados de salud deberían estar conectados con el colegio, con la escuela infantil y con los servicios sociales. Los niños deberían tener un acceso directo a los cuidados especializados en caso de problemas médicos más complicados, incluyendo la hospitalización. Los programas deberían también conectar a las mujeres embarazadas con cuidados prenatales de alta calidad y asignar al bebé a un médico desde su nacimiento. 4. Accesibilidad: Muchos de los niños que más necesitan cuidados preventivos no los están recibiendo en la actualidad. Por lo tanto, llegar a ellos es esencial. Los servicios de salud deben tener horarios y localizaciones que se acomoden a las familias, y deben estar preparados para tratar con las barreras culturales y de idiomas. 5. Evaluabilidad: Cada programa necesita un control de calidad sistemático para que pueda alcanzar los mayores niveles de cuidados pediátricos, incluyendo la prevención.


PREVENIR EL DAÑO EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA

CAPITULO 5. ¿QUIÉN PIENSA EN LOS NIÑOS? AFRONTAR LA CRISIS DEL CUIDADO DE LOS NIÑOS

Las madres de niños menores de tres años son el segmento del mercado de trabajo de mayor crecimiento en los Estados Unidos (en 1989), por lo que las soluciones para el cuidado de los niños en el nivel preescolar son de una importancia práctica enorme. Alrededor de dos terceras partes de las madres solteras con hijos en menores de tres años trabajan, la mayoría a tiempo completo, por lo que se ven obligadas a encontrar alguna forma de que sus hijos estén atendidos durante el día. Frecuentemente las madres con hijos pequeños tienen una doble tarea, por un lado las obligaciones laborales y por otro el cuidado de los hijos, por lo que a menudo se sienten cansadas de forma crónica y preocupadas por no poder desarrollar de forma adecuada todas sus obligaciones. La insatisfacción por el exceso de trabajo da lugar a que las madres se impliquen menos con sus hijos, jueguen menos con ellos, sean menos estimulantes y afectuosas que las madres que se sienten satisfechas con su papel. Por este motivo encontrar cuidados adecuados para los hijos resulta muy necesario para una buena maternidad y paternidad. Los cuidados infantiles se proporcionan por una variedad de profesionales y en sitios diversos, incluyendo centros de cuidado de niños (Child-care centers), cuidados de día en la familia y “casas de niños” ( Group homes), escuelas infantiles públicas y privadas, jardines infantiles y pre-jardines infantiles, programas Head Start, programas para antes y después del colegio, y arreglos informales como el cuidado por parte de familiares, los cuidados en casa (baby-sitting) y las niñeras. La orientación de los cuidados infantiles antes de los tres años tiene dos vertientes, por un lado una de tipo social y asistencial según la cual las familias desfavorecidas necesitan recibir una asistencia social en el cuidado de sus hijos pequeños, y otra de tipo educativo por la que se considera que los cuidados infantiles son una oportunidad para enriquecer cognitiva y socialmente el desarrollo del niño cuando se cuenta con unas condiciones socioeconómicas adecuadas.


PREVENIR EL DAÑO EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA

CAPITULO 6. LA PROTECCIÓN DE LOS NIÑOS EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA

Las dificultades en las que puede producirse el desarrollo del niño en los primeros años de su vida, bien por su propio temperamento o por circunstancias de la familia pueden resolverse con una adecuada atención social que ayude a mejorar la situación familiar en sus aspectos prácticos (trabajo, residencia, vínculos familiares y sociales, recursos, etc..) para permitir que el niño desarrolle un vínculo afectivo seguro y estable con sus padres, lo que se considera una prioridad en el desarrollo del niño. Las intervenciones que se han realizado con este objetivo incluyen las siguientes posibilidades de actuación: 1. Servicios de visita al hogar. 2. Centros de padres e hijos. 3. Programas de recursos para el niño y la familia. Algunos de estos programas han demostrado una alta eficacia, entre ellos: - Abecedarian project (North Carolina) - The Yale Child Welfare Research Program - Parent-Infant Project ( Denver, Colroado) - Family Support Project (Cambridge, Massachusets) - Avance Program (San Antonio) En particular, el programa HEAD START desarrollado desde los años 70 en Estados Unidos se basaba en la hipótesis de que la educación en los primeros años de vida puede producir una diferencia en las vidas de los niños, las familias y las comunidades. Al implantar este tipo de programas se desconocía qué efectos podían tener, cual sería su duración y qué áreas del desarrollo podría favorecer de manera más importante. Los factores fundamentales a considera para este tipo de educación en los primeros años de vida, según se obtiene de las investigaciones llevadas a cabo en la aplicación de estos programas son: a. La adecuación al momento evolutivo y la estimulación enriquecedora del desarrollo del niño. b. Los cuidados médicos, especialmente en la prevención de las enfermedades. c. La participación activa e informada de los padres.


PREVENIR EL DAÑO EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA

CAPITULO 7. SALVAR VIDAS EN LOS PRIMEROS AÑOS: ADAPTANDO EL CONOCIMIENTO A LOS USOS COMUNES

La investigación sobre el desarrollo en la primera infancia y los programas llevados a cabo por instituciones como la Fundación Carnegie y otras, han proporcionado un nivel amplio de conocimientos sobre las necesidades educativas de esta etapa de la vida del niño y sobre como proporcionar a las familias recursos suficientes para asegurar la salud en este desarrollo, fundamentalmente en aquellas circunstancias más desfavorables. Sin embargo, el alcance de estas intervenciones es limitado y la clave está en transmitir a escalas mayores de población estos conocimientos y en hacerlos disponibles a los usos cotidianos de las familias. Para ello, una primera cuestión importante es la creación de una síntesis de alta calidad sobre el desarrollo del niño que sea inteligible y accesible, para lo que habría que seguir los siguientes pasos: 1. Traducción de los trabajos científicos a un lenguaje claro, coherente y no técnico. 2. Adaptación para grupos particulares – adolescentes, minorías, entornos urbanos o rurales- para asegurar que los conocimientos sean relevantes a sus preocupaciones. 3. Disponibilidad de la información en un formato impreso atractivo y gráfico. 4. Disponibilidad en formatos audiovisuales u otros. 5. Distribución de la información a través de las instituciones que puedan hacer un buen uso de esos materiales (colegios, iglesias, organizaciones comunitarias, clínicas, bibliotecas, consultas médicas y organizaciones que se ocupan de los niños y los adolescentes). Según Edward Zigler, profesor de Psicología de la Universidad de Yale, hay varios principios y criterios para dar lugar a un sistema de cuidado de los niños satisfactorio: - El sistema de cuidado de los niños debe ser fiable y estable y debe estar vinculado a una institución reconocida a escala nacional. - Todos los niños deberían tener el mismo acceso a los cuidados infantiles, y todos los grupos étnicos y socioeconómicos deberían integrarse en la mayor medida posible. - El objetivo fundamental de este sistema es el desarrollo óptimo de los niños que lo utilizan. Es esencial la atención de alta calidad. - Los cuidados infantiles de alta calidad deberían ser fácilmente accesibles desde el comienzo del embarazo y durante los primeros doce años de vida. - Estos programas deberían atender a todo el rango del desarrollo humano, desde el desarrollo cognitivo y de la personalidad hasta la salud física y mental. - El sistema de cuidado infantil deberían implicar verdadera colaboración entre los padres y los cuidadores de los niños. - Debería hacerse todo lo posible para enseñar, mejorar las retribuciones y aumentar el estatus de aquellos que se ocupan del cuidado de los niños.


PREVENIR EL DAÑO EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA

CAPITULO 8. LA TRANSICIÓN A LA EDUCACIÓN PRIMARIA Y EL DESARROLLO EN LA INFANCIA MEDIA

Considerando que la educación infantil y los cuidados proporcionados durante los seis primeros años de vida hayan sido adecuados, la nueva etapa de la educación primaria requiere que el niño se adapte a una nueva situación en la que el entorno ( el colegio) es más complejo, las tareas de aprendizaje más exigentes y los resultados más determinantes para el desarrollo de la personalidad del niño. Entre los 6 y los 12 años el niño desarrolla un conjunto de capacidades intelectuales, afectivas y sociales que se fundamentan en un buen desarrollo durante los años anteriores y que a su vez son la base de su crecimiento a partir de los 12 años, durante la adolescencia. Los programas de atención al desarrollo del niño durante este período son importantes porque completan su aprendizaje escolar con otro tipo de enseñanzas de tipo afectivo y social para las que en esas edades la disposición es muy positiva. La educación primaria correspondería a un período de consolidación de los aprendizajes fundamentales que consolida la personalidad sobre las bases de la primera infancia y prepara al niño para las transformaciones de la adolescencia.

PARTE 3: LA PREVENCIÓN DEL DAÑO EN LA PRIMERA ADOLESCENCIA

LA PREVENCIÓN DEL DAÑO EN LA PRIMERA ADOLESCENCIA

CAPITULO 9. LA NATURALEZA Y EL ALCANCE DE LOS PROBLEMAS ADOLESCENTES

Actualmente la adolescencia tiene unas características complejas que no se daban en momentos históricos anteriores. En primer lugar, su duración se ha ampliado, empezando antes y terminando más tarde. Este cambio puede deberse a la mejor calidad de vida y nuevas situaciones sociales o familiares. En segundo lugar, los comportamientos de exploración y de búsqueda de nuevas experiencias en la adolescencia suele producirse frecuentemente con falta de información, lo que imposibilita que los adolescentes tomen decisiones informadas sobre su comportamiento. En tercer lugar, es más complejo en la actualidad para un adolescente prever su futuro y decidir al respecto, debido a la mayor cantidad de opciones posibles, por la complejidad de la sociedad actual. Las tareas que el adolescente debe afrontar progresivamente durante su desarrollo en este período son: - Alcanzar la independencia de los padres, hermanos y amigos de la infancia, al mismo tiempo que se mantienen lazos duraderos con estas personas. - Desarrollar una autonomía creciente para tomar decisiones personales, asumiendo la responsabilidad por uno mismo y regulando el comportamiento propio. - Establecer nuevas relaciones. - Ir hacia una mayor intimidad personal y hacia la sexualidad adulta. - Afrontar desafíos intelectuales más complejos. Sin embargo en la adolescencia los riesgos son mayores y por lo tanto los problemas no son solo la definición de la identidad personal y el afrontamiento de situaciones vitales más complejas, sino que también se producen comportamientos contrarios a la salud y que perjudican las opciones de un porcentaje significativo de los adolescentes en todas las sociedades desarrolladas. En la adolescencia tienen lugar comportamientos de riesgo como son el consumo de drogas y alcohol, la violencia, la delincuencia y los problemas psicológicos (depresión y suicidio). También la salud física se puede ver comprometida por los trastornos alimentarios. La sexualidad presenta frecuentemente el problema de la falta de protección y tiene como consecuencia en algunos países un número muy elevado de embarazos adolescentes y la transmisión de enfermedades sexuales, fundamentalmente el SIDA. Se calcula que de los 28 millones de adolescentes que vivían en Estados Unidos en el año 1992, aproximadamente 7 millones estaban en situaciones de riesgo debido a alguno de los problemas anteriores. Otros 7 millones de adolescentes podían encontrarse en situaciones de riesgo más moderadas, es decir, que probablemente no imposibilitarían un desarrollo normal como personas adultas.


LA PREVENCIÓN DEL DAÑO EN LA PRIMERA ADOLESCENCIA

CAPITULO 10. LA EDUCACIÓN EN LA ADOLESCENCIA TEMPRANA: MOMENTOS DE CAMBIO

La Corporación Carnegie de Nueva York estableció en 1986 el Consejo Carnegie sobre el Desarrollo Adolescente con la intención de situar los desafíos de la adolescencia en un lugar más importante en la agenda pública de los Estados Unidos. Uno de los resultados del trabajo de este consejo fue el informe: “Turning points: Preparing american youth for the Tweinty First Century” ( “Momentos de cambio: Preparar a la juventud americana para el siglo veintiuno”). Este informe refuerza un movimiento emergente dirigido a construir puntos de apoyo para el desarrollo adolescente que permitían educarles a través de nuevas relaciones entre los colegios, las familias y las instituciones de la comunidad ( incluyendo las que se ocupan de la salud). Las principales recomendaciones de este informe son: 1. Los colegios de educación secundaria más grandes deberían dividirse en comunidades de aprendizaje de menor tamaño, de manera que cada alumno reciba una atención individual sustancialmente mayor. 2. Los colegios de educación secundaria deberían transmitir un núcleo de conocimiento común a todos los alumnos de tal forma que se promueva la curiosidad, la resolución de problemas y el pensamiento crítico. 3. Los colegios de educación secundaria deberían organizarse para asegurar el éxito para todos los alumnos mediante la utilización de aprendizajes cooperativos y otras técnicas válidas para este grupo de edad. 4. Los profesores y los jefes de estudios, y no autoridades administrativas y políticas, deberían tener la responsabilidad principal y la autoridad para transformar los colegios de educación secundaria. 5. Los colegios deberían ser entornos para la promoción de la salud, con un énfasis particular en las ciencias de la vida y sus aplicaciones; la educación y la salud de los adolescentes deben estar inextricablemente unidas. 6. Las familias deberían colaborar con los profesionales del colegio a través del respeto mutuo y del esfuerzo conjunto. 7. Los colegios deberían tener acuerdos con varios tipos de organizaciones comunitarias para educar a los adolescentes, incluyendo implicarles en el servicio comunitario. 8. Los profesores de la enseñanza secundaria deberían estar específicamente preparados para enseñar a los adolescentes y ser reconocidos por esta tarea.


LA PREVENCIÓN DEL DAÑO EN LA PRIMERA ADOLESCENCIA

CAPITULO 11. LA CIENCIA Y LA SALUD EN LA EDUCACIÓN ADOLESCENTE

En una sociedad desarrollada la importancia de la ciencia para la vida cotidiana y en particular para la salud es un factor muy importante. En la educación de los adolescentes estas dos cuestiones podrían estar relacionadas, ya que una capacidad de pensamiento científico mínima y un conocimiento de los procesos biológicos básicos son elementos necesarios para comprender la importancia de la salud y la influencia de los cambios que la ciencia produce en el entorno del adolescente. Se considera importante modificar la enseñanza de las ciencias para adaptarla a la capacidad del adolescente y hacerla relevante para su vida cotidiana. Por otro lado, proporcionar una atención correcta a la salud adolescente como un proceso diferenciado resultaría muy eficaz para prevenir comportamientos de riesgo y promover un buen estado de salud entre los adolescentes. Dos cuestiones claves son la protección en las relaciones sexuales y la posibilidad de una atención específica a la salud adolescente.


LA PREVENCIÓN DEL DAÑO EN LA PRIMERA ADOLESCENCIA

CAPITULO 12. ENSEÑAR CAPACIDADES PARA LA VIDA Y PROMOVER EL APOYO SOCIAL

La educación en la adolescencia debe afrontar el aprendizaje de aptitudes vitales fundamentales para el desarrollo afectivo y social del adolescente. La normalidad en el desarrollo durante la infancia no resulta suficiente en la adolescencia, ya que en esta fase la personalidad está sujeta a procesos de mayor complejidad en su aspecto afectivo y social, por lo que son necesarios programas educativos que atiendan a este tipo de aprendizajes, bien incluyéndose en el propio currículo académico del colegio, o como programas independientes que pueden proporcionarse en el colegio o mediante otras organizaciones de la comunidad.

PARTE 4: AFRONTAR LOS PROBLEMAS MÁS DUROS

AFRONTAR LOS PROBLEMAS MÁS DUROS

CAPITULO 13. LA PREVENCIÓN DEL ABUSO DE SUSTANCIAS EN LA ADOLESCENCIA

Se considera un factor clave en la prevención del abuso de las drogas en la adolescencia, el desarrollo de un mejor conocimiento de los efectos que las drogas tienen sobre la salud y en un nivel más general, el aumento de la conciencia de la propia salud como un valor que requiere atención y responsabilidad personal. Algunos programas diseñados para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares (eliminando el consumo de tabaco o cambiando la dieta) han demostrado su eficacia y se han tomado como modelo para programas de prevención del consumo de drogas. La base de estos programas es el cambio del comportamiento a partir de una conciencia de sus consecuencias negativas en el corto o medio plazo. La educación en este campo requiere tanto información como una adecuada motivación para asumir los cambios y mantener la salud en el largo plazo. En concreto, la influencia social, tanto directa como indirecta, es determinante, por lo que la educación de los adolescentes con respecto a la prevención del consumo de drogas se establece como un factor de influencia más entre otros que suelen ser más significativos para el adolescente, como son su grupo de amigos o las influencias de distintos entornos sociales. Los programas de prevención tienen el objetivo de aumentar la resistencia del adolescente a la presión externa para el consumo de drogas y de educar su capacidad de decisión para permitirle hacer elecciones conscientes y responsables.


AFRONTAR LOS PROBLEMAS MÁS DUROS

CAPITULO 14. EDUCAR A LOS DESAVENTAJADOS

Considerando uno de los objetivos de la educación la reducción de las desventajas y la compensación de las diferencias entre unos alumnos y otros, el autor señala las necesidades que la educación debería atender en las próximas décadas con respecto a las poblaciones con menos recursos: 1. La salud adecuada. 2. La educación en capacidades cruciales para la vida. 3. El apoyo mutuo. 4. Una estructura justa de oportunidades para todos los niños.


AFRONTAR LOS PROBLEMAS MÁS DUROS

CAPITULO 15. REVISIÓN: EL CAMINO RECORRIDO Y EL CAMINO POR RECORRER

A partir de lo que se conoce sobre el desarrollo del niño y del adolescente se pueden establecer un conjunto de condiciones necesarias para la salud de este proceso, que pueden servir como referencia para las mejoras educativas que se lleven a cabo en el futuro: 1. Una familia intacta, nuclear y cohesionada. 2. Una relación padre-hijo enriquecida, en la que al menos uno de los padres cuide de forma continuada al hijo y disfrute de la crianza, de enseñarle y de afrontar con él los problemas. 3. Una familia extendida que de apoyo y que esté disponible. 4. Una comunidad que proporcione apoyo, un grupo externo a la familia. 5. La propia experiencia de los padres en sus años de crecimiento, como una forma continuada de educación para la paternidad. 6. La habilidad del niño de percibir oportunidades futuras y una base tangible para tener una perspectiva positiva de su futuro. 7. Un entorno adulto razonablemente predecible que proporcione una preparación gradual para la vida adulta.