CUENTOS DERECHOS DEL NIÑO 
Varios autores
Alfaguara, Madrid, 2000
Nº de páginas: 0

Resumen y traducción: María de la Válgoma
 

COMENTARIO

La serie está compuesta por 10 libros, que se publicaron con el patrocinio de UNICEF  y de la Comisión de Personalidades por la Infancia -Comisión que reúne a importantes escritores e intelectuales de Iberoamérica y España, comprometidos en la defensa de los derechos de la infancia y de la adolescencia y que han suscrito un Manifiesto que reclama a los Estados acciones concretas y definitivas a favor de la infancia. Cada uno de los libros, bellamente ilustrados, narra un cuento para niños -podrían dirigirse a niños entre 8 y 10 años- sobre alguno de los derechos recogidos en la Declaración de los Derechos del Niño.
INDICE

CAPITULO 1. Primer libro. UNA SEMILLA DE LUZ

Éste primero, prologado por Ernesto Sábato, está dirigido a promocionar el artículo 1º: "Derecho a la igualdad sin distinción de razas, credo y nacionalidad". Ambientado posiblemente en Méjico (aunque en la primera página pone EEUU) narra los valores de la familia y de la comunidad, en la que no se excluye a nadie porque todos -también ancianos y niños- tienen una tarea que cumplir y en la cual los más débiles son los cuidados con mayor mimo y protección, del contacto con la naturaleza, de la alegría, del sosiego, frente al mundo industrializado, apresurado y gris, que solo se cuida de las personas que pueden ser productivas, dejando a los débiles abandonados a su suerte. Termina con una cita de José Martí: Los niños son la esperanza del mundo. Los niños han nacido para ser felices porque ellos son los que saben amar.

CAPITULO 2. Segundo libro. LA CALLE DEL ESPEJO

Aquí, el contemplado es el Derecho 2: "Derecho a la protección especial, oportunidades y servicios para un desarrollo físico, psíquico y social en condiciones de libertad y dignidad". Comienza con un dramático prólogo de Jorge Enrique Adoum, que denuncia el "genocidio obstinado en el que interviene una discriminación de edad, más cruel que la económica o la étnica". En este libro figura como país Venezuela. La narración cuenta como gracias al gesto individual de una maestra hacia una niña todo el entorno de la niña cambió y la calle en la que vivía -llamada irónicamente la calle del Espejo, por su suciedad- se convirtió en un auténtico espejo y todos sus habitantes se hicieron limpios, lo que motivó un interés y apoyo por parte de la administración.

CAPITULO 3. Tercer libro: ANA, ¿VERDAD?

Como Derecho 3, el que este libro quiere promocionar, figura el "Derecho a una identidad, a un nombre y a una nacionalidad". El país que lo presenta es México, y como tal está prologado por Angeles Mastretta, perteneciente también a la Comisión de Personalidades. "Saber que en el mundo hay infamia, desdicha, no nos releva de la obligación cotidiana de intentar que sea mejor", dice sabiamente. La narración nos cuenta la historia de Ana, una niña que sale de casa a comprar el pan y aparece en otro país, con un extraño lenguaje y de quién todos se ríen porque su nombre sea Ana, un nombre tan raro que hay que cambiarlo por otro más simple como el de Anatatarungarecha. Finalmente Ana vuelve a su país, a su casa, de la que solo había estado ausente media hora (su viaje no había sido más que una pesadilla).

CAPITULO 4. Cuarto libro. UN MUNDO PERFECTO

El 4º Derecho es el derecho a la calidad de vida, a la salud, a la vivienda y al recreo. Presentado por Uruguay, está prologado por la magnífica escritora Elena Poniatowska, que comienza diciendo: "Lo que se puede ver, al menos en México, que es el país que yo conozco, de los niños, sobre todo de los niños de la calle, es que se sitúan en las terminales de los autobuses, en la estación de Buena Vista, porque finalmente el único viaje que pueden emprender, que les ha sido dado emprender es el de la droga". La historia es, en efecto la de Luis, un niño de la calle, cuyo único paréntesis en su vida miserable de niño sin casa es ir a un salón de juegos electrónicos y allí elegir, en uno de ellos unos padres amorosos -tan distintos de los que le habían empujado a huir- y una casa limpia, clara y espaciosa, con su precioso cuarto, en el que él se fingía enfermo para así ser más querido, más mimado. El game over le devolvía a la realidad. A su vida en el semáforo, con su bayeta en la mano, limpiando los cristales de los pocos coches que se lo permitían y de esa manera poder volver al juego donde unos padres amorosos le esperaban.

CAPITULO 5. Quinto libro. ¡QUÍTATE ESA GORRA!

Presentado por Puerto Rico, el 5º Derecho es el "Derecho a la educación y cuidados especiales para los niños y niñas, físico, social o mentalmente distintos". prologado por Thiago de Mello, quien lanza un mensaje de esperanza para niños y niñas de Latinoamérica. El cuento es la tierna historia de un niño, Adrián que nació prematuro, y de las secuelas que el nacimiento antes de tiempo dejaron en él: el feo bulto en la cabeza que él tapa siempre con su vieja gorra azul, la piernecita delgada como un palillo que se niega a obedecerle, sus intestinos caprichosos, su facilidad para caerse. Pero también y sobre todo su gran corazón y el enorme coraje para vencer sus limitaciones, hasta el día que gracias a él su equipo gana el campeonato de fútbol y Adrián se convierte en héroe.

CAPITULO 6. Sexto libro. AMIGOS DEL ALMA

Patrocinado por España, este libro está prologado por la gran cantante Mercedes Sosa, quien habla del desamparo de los niños "La niñez desprotegida saca hombres desesperados, mujeres desesperadas", nos dice. El Derecho nº 6 es el "Derecho al amor, a crecer al amparo y bajo la responsabilidad de los padres". Elvira Lindo nos cuenta la historia de una niña Lulai y un niño, Arturo, que comparten una bella historia de amor infantil. Son grandes amigos, siempre están juntos, les gustan las mismas cosas y se divierten mucho. Pero un día en un enfado, lleno de celos Arturo le dice a su amiga: "Por mí como si te vas a China y no vuelves nunca más". Y es que Lulai ha sido adoptada por sus padres en China. El cuento acaba, como no podía ser de otro lado con la reconciliación de Arturo -que ha pedido perdón- y Lulai.