LA TABLA RASA 
La negación moderna de la naturaleza humana
Pinker, Steven
Paidós, Barcelona, 2002
Nº de páginas: 0

Resumen y traducción:
 

COMENTARIO

 El libro es una crítica rigurosa de la negación de la naturaleza humana que, de manera distinta, está presente en una parte importante de la ciencia y la filosofía actual. La primera parte se titula: "La Tabla rasa, el buen salvaje y el fantasma en la máquina". "Del mismo modo que en las religiones subyace una teoría de la naturaleza humana, las teorías de la naturaleza humana asumen algunas de las funciones de la religión, y la tabla rasa se ha convertido en la religión secular de la vida intelectual moderna" (23). La expresión "tabla rasa" hace referencia a la idea de que todo lo que conocemos proviene de la experiencia. Esta idea va acompañada de una creencia peligrosa en el poder de la educación. "William Godwin (1756-1835), uno de los fundadores de la filosofía política liberal, decía que "los niños son una especie de materia prima puesta en nuestras manos"; sus mentes, "como una hoja de papel en blanco". Con resonancias más siniestras, observamos que Mao Zedong justifica su radical ingeniería social con estas palabras: "Los poemas más bellos se escriben en una página en blanco". Incluso a Walt Disney le inspiraba la metáfora: "Imagino la mente del niño como un libro en blanco -dijo-. Durante sus primeros años de vida, se escribirán muchas cosas en sus páginas. La calidad de lo que se escriba afectará profundamente a su vida" (33).
INDICE

CAPITULO 2. Silly Putty

Critica el culturalismo de una parte de la psicología, que considera que hay que atribuir no solo las variaciones humanas, sino también las regularidades, a la cultura. El constructivismo social, como dice Degler, intentó "establecer un orden social en el que las fuerzas innatas e inmutables de la biología no desempeñaran papel alguno en la explicación de la conducta de los grupos sociales"(41). Para los conductistas los talentos infantiles y las habilidades no cuentan porque no existe nada que fuera un talento o una habilidad. Se llegó incluso a afirmar que "el organismo no posee una reacción preparada frente al otro sexo, como no posee unas ideas innatas" (Zing Yang Kuo). Eran tan hostiles al cerebro como lo eran a la genética. En 1974, Skinner decía que estudiar el cerebro no era otra cosa más que buscar erróneamente las causas de la conducta dentro del organismo, en vez de hacerlo en el mundo exterior. Watson escribió un influyente manual en el que se recomendaba que los padres fueran rígidos y prestaran la mínima atención y el mínimo cariño a sus hijos. Si se consuela al niño que llora, se le premia por llorar, con lo cual aumentará la frecuencia de tal conducta. La obra de Benjamín Spock, que recomendaba actitudes indulgentes con los niños, fue en parte una reacción contra Watson.

CAPITULO 8. El miedo a la desigualdad

Tres miedos. (1)Si los grupos de personas son biológicamente distintos, podría ser racional la discriminación de algún grupo. (2) Si las diferencias pueden achacarse a la biología nadie es culpable de la discriminación.(3) Eugenesia.

Parece que las diferencias étnicas en CI no se deben a determinantes genéticos sino sociales. Hayek: "No es verdad que los seres humanos nazcan iguales. Si les tratamos con igualdad, la consecuencia ha de ser que ocupen posiciones desiguales. Por tanto, la única manera de situarlos en igual posición pasaría por tratarles de manera diferente. La igualdad ante la ley y la igualdad material, por consiguiente, no sólo son diferentes, sino contrapuestas"