Different brain, different learners 
How to reach the hard to reach

Corwin Press, 2000
Nº de páginas: 188

Resumen y traducción: José Antonio Marina
 

COMENTARIO


INDICE

CAPITULO 1. Comprendiendo los cerebros diferentes

Los neurocientíficos de la UCLA han estado coleccionado datos sobre cerebros alrededor del mundo. Han escaneado el cerebro humano sano, “normal” a lo largo de toda la vida, usando imágenes funcionales. La mayoría de sujetos que se consideran normales no lo son según estos estudios. Las diferencias son la norma, o la excepción. Cada cerebro es único, y está influido por un montón de factores. Los genes determinan entre un 30-50% de su funcionamiento, pero el resto depende de la influencia del entorno y de las experiencias personales. Se llama “gene expression” la capacidad del entorno para influir en los mensajes genéticos, determinando si los genes fabrican proteínas o no. La expresión génica es la razón de que los miembros de una familia, incluso los gemelos idénticos, compartan el mismo ADN pero tengan distinta personalidad. En la expresión genética influyen las condiciones sociales, el ejercicio, los nuevos aprendizajes, el estrés y el entorno.
Los sistemas operativos del niño, aquellos que le permiten avanzar a través de la experiencia cotidiana, está influida por factores que pueden ser de riesgo: Exposición a abandono o abuso. Divorcio de los padres. Exposición a toxinas. Incompleta exposición al lenguaje. Daños en la cabeza. Exposición prenatal al alcohol. Estrés agudo o crónico. Falta de juegos exploratorios. Infecciones crónicas de oído.
Un sistema operativo es un sistema cerebral que comprende subsistemas dependientes del contexto. Los sistemas pueden ser variados: socialización, supervivencia, trabajo, etc.
EL ejercicio físico aumenta la producción de nuevas neuronas (PEREIRA) y está relacionado estrechamente con el aprendizaje, el humor y la memoria. Jugar ajedrez puede aumentar la lectura (MARGULIES) y las matemáticas (CAGE), aumentando la atención, la motivación, las habilidades de procesos y secuencias. Usando ciertos programas informáticos, se puede mejorar en pocas semanas la atención y la memoria de trabajo (KERTNS,WESTERBEG). Muchas artes pueden mejorar las habilidades cognitivas y atencionales (POSNER).
Se puede mitigar la influencia de los actores de riesgo con un fuerte sistema operativo. Las buenas intenciones no son suficientes. Hay que construir los sistemas operativos para poder progresar.


CAPITULO 2. Las claves del sistema operativo del cerebro

En este libro tratamos de dos sistemas operativos: el social y el académico. Si alguno de los dos está dañado, los estudiantes tienen problemas.
El sistema operativo socio-emocional del niño. Está compuesto de seis subsistemas: conciencia sensorial, razonamiento social, teoría de la mente, afiliación y empatía, estados emocionales y evaluación de las recompensas. Al construir estas habilidades fortalecemos el cerebro con dones nuevos.
Conciencia sensorial: trata de la percepción de las claves sociales. Se pueden desarrollar mediante role-playing, instrucciones directas, y discusiones posteriores. ESTRATEGIAS: En clase, use estudios de casos cercanos a los alumnos, comprometa a los alumnos en trabajos cooperativos en pequeños grupo para enseñarlos a pensar me maneras diferentes sobre como actuar.
Razonamiento social: tomar decisiones pensando en los demás, ganar aceptación en un grupo y resistirse a la presión de los pares. ESTRATEGIAS: Enseñar a escuchar como parte del trabajo cooperativo, Estudiar casos con los alumnos mayores, y entrenamiento mediante instrucciones con los menores.
Teoría de la mente: Capacidad de ponerse en el puesto de otro. ESTRATEGIAS: trabajos con compañeros, que necesiten que los estudiantes hagas suposiciones, role-playing, estudio de casos para aprender a predecir el comportamiento de los demás.
Afiliación y empatía: capacidad de establecer lazos con otras personas. ESTRATEGIAS: Experiencia y feedback de trabajo cooperativo, equipos. Puede ser reforzada con normas de equipo, feedbacck o evaluación del maestro y los iguales. Enseñar a los niños a hacer amigos y, sobre todo, a mantenerlos.
Estados emocionales: Capacidad de gestionar las propias emociones. ESTRATEGIAS: Las opciones para entrenar al cerebro incluye teatro, role-playing. Escribir historias de ficción. Los deportes pueden enseñar a ganar y perder.
Evaluación de la recompensa: Es el uso adaptativo de la reciprocidad -respuesta apropiada a las señales sociales. ESTRATEGIAS: Enséñeles a intervenir en clase. No les digas lo que tienen que hacer, sino cómo hacerlo.
Estas habilidades intervienen en todos los casos que se van a estudiar después.
Construir el sistema operativo social es una prioridad. En ocasiones, la escuela es el único lugar donde pueden mejorar sus actitudes sociales. El modelo insiste en cuatro grandes consejos:
1.- Mantén siempre la confianza en que va a funcionar.
2.- Ten como meta mejorar los sistemas operativos.
3.- Crea un entorno enriquecido
4.- Asegúrate que hacer cualquier cambio o acomodación que sean necesarios.
El sistema operativo académico del cerebro.
Tener la mente de un campeón. Pensar con confianza. ESTRATEGIA: Dar a los estudiantes el reconocimiento de lo que hacen. Crear oportunidades para que tengan éxito.
Esperanza. La esperanza es una voz que dice: llegarán tiempos mejores. Es necesaria para los esfuerzos duraderos. ESTRATEGIAS: Fortalezca la relación con los alumnos y de manera que estos sepan que tienen apoyo social. Ayúdeles a organizar su tiempo, pregúnteles por sus sueños, y anímeles a escribir o dibujar sobre ellos.
Habilidades atencionales y aplazamiento de la satisfacción. Prestar atención no es una actividad innata. ESTRATEGIAS: Prácticas de enfocar la atención: artes marciales, danza, ajedrez, deportes. www.playattention.com
Memoria. Necesitamos en la escuela una buena memoria a corto y largo plazo. ESTRATEGIAS: La repetición, el ejercicio, preguntar y responder.
Procesar. Proporcionar un comentario verbal de lo que se está haciendo. Enseñe pensamiento crítico. Anímeles a hablar con un compañero sobre su forma de pensar y de actuar.
Secuenciar. Son habilidades para priorizar, identificar, y ordenar un conjunto de acciones. ESTRATEGIAS: Dar la oportunidad de construir cosas, guiarle en sus proyectos para que consiga sus metas.


CAPITULO 3. El alumno discutidor: Trastorno oposicional desafiante (TOD)

Es una colección de conductas críticas, hostiles y negativas, más que un desorden único. Debe tomarse en serio, y tiene solución. Se define como una tendencia a molestar a otros y a exhibir una actitud discutidora y de enfrentamiento, agresividad ante los iguales, y un desprecio hacia los sentimientos de los demás. Las causas son una combinación del temperamento, componentes bioquímicos, problemas ambientales, y negligencia. El cerebro de una persona con TOD queda bloqueado, como un disco rayado. El TOD puede ir acompañado de depresión y tics.
El TOD no desaparece solo. Necesita intervención, no responde a una persuasión razonable. Su oposición a todas las figuras de autoridad es invasiva y constante. El fracaso escolar y un pobre ajuste social son complicaciones comunes. Algunas mejoras son posibles cuando la intervención es temprana. Los especialistas indican que suele ir acompañado de otros trastornos neuropsiquiátricos como déficit de atención, ansiedad o depresión.
Antes de la pubertad, el TOD es más común en chicos. Después las tasas son iguales en ambos sexos. Aunque puede empezar a los 3 años, suele manifestarse a los 8. Es más frecuente en familias donde uno de los padres es alcohólico o tiene problemas con la ley. La correlación puede ser más genética que ambiental y puede derivar en una personalidad pasivo agresiva, desordenes de ansiedad o personalidad antisocial. En EEUU se calcula que hay entre un 6-10% de la población.
El TOD se manifiesta por una irritación por la conducta de los demás, a la que se atribuye una intención dañina, y por conductas más de agresividad que de impulsividad. Para enfrentarse a un niño con este problema hace falta la acción combinada de padres, maestros y profesionales de la salud.
Causas: (1) Temperamento, (2) Traumas, (3) Alcoholismo parental, (4) Mala regulación química. El giro cingulado es hiperactivo, con niveles de serotonina anormalmente bajos y a veces muy altos de noradrenalina (5) Herencia (6) Trastornos neurológicos. La amígdala está implicada, porque los TOD no tienen miedo a las consecuencias.
Síntomas: Pierde los estribos, discute con los adultos, los desafía o rehúsa obedecer a sus peticiones, molesta deliberadamente a otros, echa las culpas a otros de sus propios errores, es susceptible, se pone furioso o resentido
¿Qué PODEMOS HACER?
1.- Su sistema operativo social no funciona bien y hay que reforzarlo. Ya hemos visto las estrategias en el capítulo 2. Consejos:
1.1. Esté seguro de que funcionara, sepa que el cerebro puede cambiar y cambiará con las intervenciones apropiadas.
1.2. Forme un equipo y elabore un plan.
1.3. Céntrese en construir el sistema operativo.
1.4. Mantenga la relación a través de todo el proceso
1.5. Sea positivo y paciente. Esto lleva tiempo.
ESTRATEGIAS:
1.- Busque ayuda, organice un equipo y haga un plan. Todas las personas que traten con el niño o el adolescente deben comprender el TOD y el plan de tratamiento, que debe hacerse de acuerdo con el terapeuta o el médico. En ese plan se deben indicar qué respuestas son las indicadas para cada patrón de conducta. Qué hay que hacer cuando interrumpe en clase, molesta a los demás, se pelea, tiene explosiones de cólera, amenaza con suicidarse o declara que se va a marchar de casa. Todas las personas concernidas deben seguir el plan.
2.- Utilice las técnicas de modificación de conducta. Los premios y castigos deben utilizarse de acuerdo con el temperamento del niño. Utilice ambas cosas.
3.- Responde de una manera no oposicional. No hay que entrar en la dinámica de enfrentamiento. Manténgase firme, pero sin entrar en una disputa.
4.- Confirme sus historias, porque suelen culpar a los demás.
5.- Sea consistente. Mantenga las reglas. Educar con autoridad es compatible con la ternura y el cariño.
6.- Priorice las conductas que desea fomentar. No formule metas vagas (“a ver si te portas bien”) sino concretas (no digas palabrotas)
7.- Sea concreto en sus peticiones.
8.- Si sabe leer, haga una lista con sus peticiones.


CAPITULO 4. EL alumno resignado: La impotencia aprendida

Hay alumnos que han desconectado de la clase. Es demasiado fácil llamarles perezosos. Su causa puede ser una falta de interés en el currículum, unas malas prácticas docentes, etc. Pero el caso que estudiamos, la impotencia aprendida, se caracteriza por falta de motivación, apatía, o impotencia frente a problemas diarios, normales. La impotencia aprendida es un sentimiento crónico de no sentirse capaz de enfrentarse a una situación, y el convencimiento de que haga lo que haga los efectos serán negativos. Eso provoca una situación de pasividad o retirada. Puede desaprenderse, pero no hay que pensar que el niño puede controlar la situación a voluntad. El problema es que ha perdido el control. El mejor medio de evitarlo es que el profesor consiga que el niño experimente algún éxito merecido. Es un trastorno más frecuente en las mujeres que en los hombres. En animales los más agresivos son los que tienen más riesgos de adquirir la impotencia aprendida.
La IA es diferente de la apatía o falta de motivación frecuentes en la escuela. Sólo los síntomas que son permanentes y crónicos son propios de la IA. Los síntomas pueden ser comunes con otros trastornos:
1.- Apatía e inactividad son evidentes entre individuos que sufren depresión.
2.- Un conflicto entre profesor y alumno o entre los estilos de aprender y enseñar pueden provocar síntomas parecidos a la IA.
3.- El uso de currículos irrelevantes o inapropiados puede causar apatía.
4.- Apatía es la respuesta típica al abuso de drogas, malnutrición o trauma.
5.- Las asociaciones negativas relacionadas con un fracaso previo pueden también desencadenar apatía.
6.- La fatiga o los desórdenes de sueño pueden afectar a los niveles de motivación
Las personas con IA tienen tres tipos de creencias: externas, generales, permanentes.
Internas versus externas: “los profesores no me entienden”.
Especificas versus generales: “no sirvo para nada”.
Temporales versus permanentes: “Nunca aprobaré matemáticas”.
El tema recurrente es la falta de control.
Causas:
1.- Modelos negligentes o negativos. Si los cuidadores padecen IA es más probable que el niño la aprenda.
2.- Experiencias traumáticas, siempre que se vivan como pérdida de control.
3.- Influencias inconscientes. La sobreprotección puede producir IA. Cuando el niño es demasiado protegido del fracaso, puede desarrollar un intenso miedo hacia él.
4.- Opresión internalizada/externalizada. La IA es más probable en aquellos individuos que atribuyen sus fracasos a un defecto de carácter. “Soy estúpido”. Estas creencias pueden funcionar como una autoprofecía. Sin embargo, hay otro sesgo posible también distorsionado. La de aquellos que culpan de todo a los demás. En ambos casos, lo común es la falta de control.
5.- Influencias genéticas, funcionamiento de los lóbulos frontales. Niveles bajos de norepinefrina, GABA y serotonina. Elevados niveles de endorfinas.
Síntomas: apatía o inercia, falta de respuesta a los acontecimientos, falta de asertividad, de hostilidad, de motivación, aumento del sarcasmo, declaraciones de impotencia, conductas automáticas, problemas cognitivos, pérdida de apetito y peso, letargia, falta de deseos de relacionarse.
¿QUÉ PODEMOS HACER?
Repite los consejos generales dados en los capítulos anteriores:
1.- Suscite estados positivos. En las clases conviene provocar cambios de estados, buscar la novedad, porque así se mantiene mejor el interés de todos. Seligman en su “optimismo aprendido” divide el proceso de cambio en tres etapas: fase del estado positivo, de la vida comprometida, de la vida con sentido. Los estados positivos aprovechan los buenos recuerdos del futuro, las buenas experiencias del presente, y un sentido de esperanza hacia el porvenir.
2.- Sea entusiasta. Empodere a sus alumnos. Sugiérales actividades que mejoren su estado de ánimo.
3.- Proporcione un enriquecimiento.


CAPITULO 5. El alumno descontrolado: Trastorno de conducta

Es una conducta antisocial patológica, severa y crónica que viola los derechos de los demás o las normas sociales fundamentales. Plantean problemas muy serios a los docentes. Agravan los problemas de los TOD. Correlacionada con la violencia y con déficit de atención. El TC es tratable, pero conviene empezar cuando antes. Las continuas peleas en el nivel preescolar pueden indicar problemas severos más tarde. Si las peleas continúan en la escuela intermedia, hay probabilidades de que el estudiante cometa un acto criminal. Tienen componente genético y otro ambiental. Puede manifestarse a los 3-4 años. Puede corregirse pero hace falta que muchas personas colaboren en ello.
Causas: Mala regulación química. Pobres niveles de cortisol, lo que supone muy poco estrés ante una amenaza. Haber sufrido abusos infantiles (los niños aprenden por imitación). Traumas. Abuso de sustancias por parte de los padres. Pobres habilidades de parenting. Genes.
Síntomas: (1).- Falta de habilidades sociales, como dar las gracias, mantener una conversación, escuchar, conducirse de una manera aceptable, tener en cuenta las necesidades de los demás. (2) Trastornos del humor, como ansiedad o depresión. (3) Hiperactividad, definida como una excesiva actividad motora, en relación con la edad. (4) Impulsividad, actuar sin mirar las consecuencias (5) conductas antisociales del adolescente que no son explicable por otros desórdenes. (6) Conductas agresivas o disruptivas, bullying o agresiones a otros. (7) Ausencia de culpabilidad, remordimientos o sentimientos en relación con los demás, (8) Hacer daño o matar animales (9) Mentir, robar. (10) Falta de empatía.
Un síntoma no es suficiente, pero dos o más mostrados consistentemente durante seis meses aconsejan una investigación posterior.
¿Qué PODEMOS HACER?
La intervención temprana es crítica. El TC puede manifestarse a los 3 ó 4 años. Cuando se observa el DC durante meses hay que intervenir seriamente. Los consejos generales son los proporcionados en capítulos anteriores (1) Confianza en que se puede resolver (2) Configurar un equipo (3) centrarse en cambiar el sistema operativo (4) mantenerse la relación (5) Tener paciencia.
Recuerde que es un trastorno cerebral y hace falta ser inteligente. Los pacientes con frecuencia son capaces de convencer a las personas que les rodean de que ellos son los culpables. Son manipuladores. Hay que implicar a la mayor cantidad de agentes posibles.
Consejos específicos:
1.- Utilice intervenciones conductuales. Ante todo vigile su propio nivel de estrés, porque la tarea es dura. Evite plantear una lucha de poder. Ofrézcale controlar más el entorno, proponiéndole una experiencia de elección, entre alternativas que usted ha aprobado previamente, propóngale trabajos –con cosas, no con personas- y ayúdele a manejar la furia. Intente que escriba, pinte o emprenda actividades que reducen el estrés.
2.- Desarrolle un plan. Busque ayuda lo antes posible. Forme un equipo con todas las personas implicadas, y elaboren un plan. Conviene tener las respuestas preparadas, para no dejarse absorber por la energía negativa del alumno. El objetivo es mantener consistentes expectativas e ir desactivando las situaciones, cuando ocurran. Conviene reunirse periódicamente con el equipo, no aceptar información no verificada de paciente, no incluirle en las discusiones, pero compartir con él el plan establecido. Hay que tomar en consideración medidas psicológicas (modificación de conductas) y físicas (fármacos). Incluya la educación emocional en su currículo escolar.
Estas son las preguntas relevantes que los padres y profesores deben hacer al equipo:
1.- ¿Qué respuesta es apropiada cuando el estudiante interrumpe disruptivamente en clase o molesta incesantemente a los demás?
2.- ¿Qué hacer cuando comienza una pelea?
3.- ¿Qué hacer si lleva un arma a la escuela?
4.- ¿Qué hacer cuando tiene un ataque de furia?
5.- ¿Qué responder si el adolescente verbalmente amenaza con suicidarse, dañar a otros o marcharse de casa?
3.- Proporcionar un entorno positivo. Mantenga un entorno positivo para los alumnos con TC. Rodéele de compañeros optimistas y afirmativos. Aumente su actividad física, porque el movimiento y la actividad física son reguladores de la serotonina, que puede aumentar la flexibilidad cognitiva.
4.- No asuma que el paciente está sufriendo. Las personas con DC mienten mucho. No entre en sus historias.
5.- Sea concreto en sus peticiones. Seleccione sólo una o dos conductas inapropiadas que deseada cambiar. “Pórtate bien” conviene decir “Haz esto, por favor”.
6.- Sea consistente. Es importante que el niño no reciba mensajes contradictorios de sus diferentes cuidadores.
7.- Use privilegios en lugar de otras recompensas físicas o monetarias.
8.- Comparta el plan con el paciente
9.- Busque consejo profesional. Ni los padres ni los docentes pueden enfrentarse solos a este problema. Una compañía llamada “Therapeutic Options” puede entrenar al staff para tratar adecuadamente con los niños que sufren DC.
10.- Esfuércese en detectarlo pronto. Algunos patrones (las peleas continuas) pueden indicar un problema. Anote en un cuaderno las ocasiones, la hora, los días, para ver si el comportamiento es permanente. Las intervenciones son más efectivas cuando se administran en 3 ó 4 curo antes de ir a secundaria.
11.- Cuide la alimentación. Alimentos como la leche o el pavo tienen un aminoácido esencial, el triptófano, que es un tranquilizante natural.


CAPITULO 6. El alumno desmotivado: Trastorno de estrés crónico

Hay alumnos que son hiporreactivos, es decir, muy pasivos, porque son victimas de un Trastorno crónico por estrés (distres), que es la más común causa de desmotivación escolar. Su causa es estar sometido a una amenaza sin suficientes habilidades de enfrentamiento. El estrés puede ser físico o emocional y afecta a la atención y la concentración. El estrés es una respuesta física a la percepción de una falta de control sobre una situación aversiva. El cerebro responde al estrés elevando el nivel de cortisol, lo que puede tener efectos devastadores sobre el cerebro. Los niños con trastornos por estrés agudos o crónicos alcanzan entre el 18 y 20 %. Puede tener muchas causas. Algunas graves (abuso, violencia, etc.) y otras como acumulación de pequeñas (aburrimiento o fracaso en la escuela). Mientras que un estrés moderado es bueno para el aprendizaje y para la respuesta inmune, el estrés crónico es debilitador. Los altos niveles de cortisol son tóxicos y pueden crear problemas de salud mental y física. Reduce la producción de nuevas neuronas, la muerte de las neuronas y el envejecimiento es dramáticamente acelerado.
La amenaza es la percepción de un acontecimiento que pone en peligro nuestras metas. Puede ser inmediata o reactivada en la memoria. Lo que produce estrés no es un suceso, sino la interacción entre un suceso y la capacidad (reconocida) de un sujeto para enfrentarse a él. Los trastornos por desorden se clasifican en: Trauma a corto plazo, Trastorno de estrés agudo, Trastorno de estrés postraumático, que es la versión crónica del agudo. El National Center for Traumatic Stress Disorder estima que entre el 3 y el 15% de niñas y el 1 al 6% de niños cumplen los criterios para ser diagnosticados como víctimas de trastorno por estrés crónico. Es el grupo más afectado por este problema. Al entrar en la adolescencia, ese trauma suele amplificarse.
Causas: (1) Condiciones ambientales traumáticas (2) Estrés parental (3) Escuelas inseguras (4) Alta tasa de pulsaciones en descanso (más de 94) (5) Disfunciones del lóbulo frontal (6) Creencias distorsionadas (7) Vida familiar.
El cerebro se adapta a los estresores crónicos de dos maneras: habituándose, y entonces se desensibiliza, y los alumnos son apáticos, y poco activos. O bien se vuelven hipervigilantes, hiperreactivos. Intervienen el sistema autónomo, el hipotálamo, el sistema reticular activador ascendente, el hipocampo, el núcleo caudado y el putamen, los lóbulos frontales, y aumenta el flujo sanguíneo en las regiones paralímbicas , orbitofrontal y temporal anterior.
Síntomas:
1.- Recurrentes recuerdos de sucesos traumáticos, sueños, flashback.
2.- Persistente evitación de estímulos asociados con el trauma o falta general de reactividad.
3.- Persistente actitud de arousal caracterizada por hipervigilancia, sobresalto (startle response), dificultades de sueño. Irritabilidad, ansiedad, e hiperactividad física.
4.- Hay que observar si hay signos de abuso.
5.- Desórdenes en el apego (manipuladores, evitan el contacto visual, afectos indiscriminados, necesidad de un control estrecho, autodestructivos, problemas nutricionales, atracción por el peligro problemas de control de los impulsos, retrasos en el desarrollo, mentiras compulsivas, habilidades sociales pobres, comunicación verbal inadecuada, exigencias, hostilidad hacia los padres.
¿Qué PODEMOS HACER?
Proporciónele oportunidades para el control personal y la toma de decisiones.
Ofrezca predictibilidad mediante rutinas, rituales y revisiones
Ayúdele a buscar positivos desahogos a su frustración
Refuerce su creencia en que las condiciones pueden mejorar
Proporcione modelos de buena gestión del estrés y de resolución de problemas.
Refuerce sus sistema operativo social (crea que funciona, organice un equipo, céntrese en fortalecer habilidades, mantenga siempre la relación, sea positivo y paciente). Muchos adultos que han superado una situación dramática de estrés han atribuido su salvación a algún profesor.
Personalice su atención. Use los nombres de pila, asegúrese de que sus primeras y últimas intervenciones son positivas porque es lo que los alumnos recuerdan mejor.
Incorpore más actividad física
Mantenga el contacto. Dé a los alumnos muchas posibilidades de interactuar unos con otros, comunique sus entusiasmos
Establezca rutinas
Incorpore estrategias para reducir el estrés, enseñe a los estudiantes técnicas de relajación, resolución de conflictos
Restaure la motivación.
Evite amenazarles
Fomente el planteamiento de metas. Anímeles a que las compartan con sus compañeros.
Active las emociones, comprométalos en proyectos creadores
Aumente el feedback
Cree un clima positivo de aprendizaje.


CAPITULO 7. El alumno deprimido

Normalmente relacionamos la depresión con la tristeza y, sin embargo, la depresión en los adolescentes es frecuente y muchas veces no muestra síntomas de tristeza. La depresión es un trastorno del humor invasivo que ataca al cuerpo y a la mente. La persona se siente impotente y desesperanzada y a veces reacciona con furia, irritabilidad o frustración. El tipo más frecuente de depresión se manifiesta con pérdida de alegría, furia, trastornos del sueño y anormalidades en el peso. La terapia más eficaz es conductual (ejercicio, socialización), cognitiva y farmacológica. Suelen señalarse cinco tipos de depresión (1) depresión mayor (2) desorden distímico, de mediana gravedad, que el paciente puede aceptar como normal y no diagnosticarse (3) trastorno bipolar (4) trastorno afectivo estacional (5) estrés postraumático.
No todos los niños tienen depresiones graves, pero todas las depresiones infantiles deben tomarse en serio; uno de cada diez niños que desarrolla una depresión mayor se suicida. La ansiedad es un síntoma común. En EEUU uno de cada cinco niños tiene un trastorno mental.
Causas: (1) Alteraciones químicas. El más conocido es el nivel bajo de serotonina, pero también suelen aparecer niveles bajos de norepinefrina y dopamina (2) Citoquinas. Las depresiones mayores están relacionadas con disfunciones de mediadores inflamatorios llamados citoquinas. (3) Estrés crónico. (4) Oscuridad estacional. La reducción de luz puede producir cambios estacionales de actividad y de humor. (5) Diferencias en la masa cerebral. Algunos estudios han mostrado que algunas zonas son mas pequeñas que en las personas normales, por ejemplo el hipocampo. (6) Malnutrición. (6) Herencia. (7) Estilo parental.
Están afectados los ganglios basales, el giro cingular, las áreas límbicas, y los lóbulos frontales.
Síntomas:
1.- Aumenta o disminuye el apetito, lo que produce un cambio de peso
2.- Insomnio o hipersomnio
3.- Sentimiento de autodesprecio y culpabilidad
4.- Incapacidad para pensar claramente o concentrarse eficazmente
5.- Indecision
6.- Tristeza persistente, ansiedad y sentimiento de vacío
7.- Sentimientos de desesperanza y pesimismo
8.- Falta de interés o placer en las actividades ordinarias
9.- Inquietud o irritabilidad
10. - Dolores inexplicados
11.- Pensamientos sobre la muerte o el suicidio
12.- Ansiedad
13.- Pérdida de amigos
14.- Disminución de los resultados académicos.
¿Qué PODEMOS HACER?
Además de los concejos generales, hay algunos específicos:
(1) Buscar apoyos, colaborar con un equipo responsable (2) Aumentar la actividad física. No solo porque produce endorfinas, sino porque eleva el factor neurotrófico que a su vez eleva el nivel de serotonina (3) Enseñe estrategias de enfrentamiento con los problemas (4) Enseñe a marcase metas (5) Buena nutrición (6) Anime a cambiar estilos de vida. Recomiéndele que vea menos televisión y navegue menos por Internet.


CAPITULO 8. El alumno aislado: Trastorno general del desarrollo. Autismo

El autismo y el síndrome de Asperger son los más frecuentes. El autismo puede diagnosticarse a los 12-18 meses. El Asperger desde los 2 a los 5 años. En cada etapa del desarrollo hay momentos de vulnerabilidad (1) genéticos: cromosoma 6 y 17) (2) en el útero, por la acción de hormonas y toxinas (3) =-36 meses (daños en el sistema inmune) (4) 3-8 años (pueden aparecer cambios por la expresión genética.
SÍNTOMAS DEL AUTISMO observables desde los 12 meses:
(1) Falta de contacto visual (2) latencia prolongada para desenganchar la atención visual (3) patrones alternativos de extrema pasividad y extremo estrés (4) tendencia a fijarse en un objeto particular del entorno (5) disminuye la expresión de afectos positivos (6) se retrasa el lenguaje expresivo y receptivo (7) falta de orientación hacia el objeto (8) falta de imitación, sonrisa social, e interés social (9) falta de afecto y conductas expresivas, orientadas sensorialmente.

Hay muchos tipos de autismo. El autismo afecta más a los niños que a las niñas, en una proporción de 4 a 1. Aproximadamente el 7% de los niños con problemas generales de desarrollo son autistas.
Causas: (1) Se pensó que podía ser desencadenado por el mercurio que hay en las vacunas, pero la eliminación del mercurio no ha hecho disminuir el número de paciente (2) teoría bioquímica y hormonal. Distintos niveles de hormonas como testosterona, serotonia, oxitocina, en la madre, pueden afectar la capacidad de socialización y las de aprendizaje del recién nacido. Algunos tratamientos como los antagonistas de la serotonina pueden ser útiles con niños de menos de cinco años. (3) muchos niños con autismo tienen severas disfunciones cerebrales y una tercera parte desarrolla epilepsia en la edad adulta (4) El cerebro de un niños con estos trastornos interpreta el contacto visual como amenazador. (5) El cerebro esta compartimentalizado. Unas zonas tienen una hiperconectividad y otras una hipoconectividad.
Todas las personas con Trastornos generales del desarrollo tienen un sistema sensorial sin filtros que les pone en contacto con un mundo caótico. Cualquier sonido no esperado puede resultas amenazador y estresante. Tal vez como compensación mantienen conductas repetitivas e intereses obsesivos por una cosa. Tienen una inteligencia descompensada. No comprenden que los demás pueden tener en su cabeza. Carecen de una teoría de la mente, que parece ser un conocimiento innato.
¿Qué PODEMOS HACER?
No hay un tratamiento claro. Los consejos más generales son:
1.- las cinco características del T.G. del desarrollo son: conductas repetitivas, deficiencias inmunológicas, dificultades sensoriales, deficiencias sociales, deficiencias cognitivas.
2.- Cada alumno con TGD es único y las generalizaciones pueden ser confundentes
3.- Comenzar con un detallado inventario de las áreas que queremos fortalecer
4.- Centrarse en las habilidades vitales que permitan la independencia y la inclusión
5.- Los sistemas sociales y académicos necesitan ayuda
6.- No claudique nunca
Estrategias: Use estrategias visuales, cinestésicas y táctiles, comunicativas, ayúdele a construir un cerebro social, use herramientas cognitivas. Márquele metas. Programas específicos pueden ayudar.
¿Tiene cura el autismo? En términos generales, no. Pero hay casos muy sorprendentes. Hay varias cosas a tener en cuenta. Empezar pronto es mejor que empezar tarde. Hacer algo es mejor que no hacer nada. Esto puede llevar más tiempo y recursos de lo que piensa. Una nutrición de alta calidad nunca daña y a veces ayuda. Ciertos fármacos pueden ayudar.


CAPITULO 9. EL alumno incapaz: El retraso en el aprendizaje

Estos niños chocan constantemente con todas las habilidades exigidas en la escuela. La lectura, la escritura, las matemáticas, la memoria son para ellos obstáculos tremendos. Entre un 5 a un 8 % de los niños sufren estos retrasos. Las causas pueden ser múltiples: golpes en la cabeza, exposición a tóxicos antes o después del nacimiento, partos difíciles, infecciones maternales, pobreza, malnutrición, violencia, familias tóxicas. Todo esto, unido a condicionamientos genéticos, afecta a millones de niños.
Causas: Síndrome de alcoholismo fetal, exposición prenatal a las drogas, malnutrición, consumo maternal de tabaco, abuso infantil o abandono, tóxicos ambientales, daños en la cabeza. Privación de caricias, mal tratamiento de las infecciones de oídos, sordera no diagnosticada, trastornos de personalidad maternales, problemas de atención, patrones de interacción familiar, exposición a la anestesia.

¿Qué PODEMOS HACER?
Mantenga una actitud positiva, permita a los alumnos cometer equivocaciones, incorpore las artes, sea paciente y reduzca el estrés. El éxito con estos estudiantes lleva tiempo.
Carta de consejos:
1.- Proporcione un alto nivel de organización y consistencia. Las rutinas ayudan a los alumnos a predecir los acontecimientos.
2.- Ofrezca una variedad de actividades de aprendizaje que utilice muchos estilos de aprendizaje e inteligencia
3.- Dé instrucciones breves y simples, asigne proyectos menos complejos a los estudiantes con retraso.
4.- Divida los proyectos en pequeños pasos para que los alumnos no se sientan sobrepasados por la tarea.
5.- Proporcione soportes exteriores que le ayuden a organizarse: cuadernos, gráficos, recordatorios, etc.
6.- Sea muy concreto cuando enseñe un nuevo concepto. Muestre y explique, permita que hagan alguna práctica.
7.- Sea positivo. Con persistencia, verá los progresos
8.- Mantenga la atención con todos los medios posibles: música, sorpresas, invitados especiales
9.- Repita la información muchas veces
10.- Repita con frecuencia las metas de aprendizaje y objetivos
11.- Organice intervenciones con equipos o programas especializados
12.- Desarrolle un equipo de apoyo
13.- Afirme los progresos y reevalúe las metas
14.- Aprenda a manejar bien el estrés. El suyo también
15.- Esfuércese por mantener líneas de comunicación con todos los alumnos, especialmente con los retrasados
16.- Recuerde, usted marca la diferencia.


CAPITULO 10. El alumno confuso: Discalculia

Es más fácil encontrar a un alumno malo en matemáticas, que a uno bueno. La discalculia en una incapacidad neurológica para manejar bien los números. Hay dos tipos de discalculia: con números aproximados y con números exactos.
Los alumnos con buen sentido numérico pasan sin dificultad de lo concreto a lo abstracto, mezclan el mundo real de las cantidades con el mundo abstracto de los números y las expresiones numéricas, pueden inventar procedimientos para hacer operaciones. Pueden representar el mismo número de muchas maneras, dependiendo del contexto y del propósito. Tienen buen sentido de las magnitudes y reconocen los errores gruesos. Además, pueden hablar o pensar de manera correcta sobre las propiedades generales de los números, sin necesidad de hacer un cálculo preciso. La discalculia es mas fácil de compensar que las dificultades de lectura o de sociabilidad.
Aproximadamente el 5% de los niños padece algún tipo de discalculia, con igual porcentaje de niñas y niños. La detección primaria mejora los resultados.
Síntomas:
1.- Dificultad con las secuencias de números y de orden
2.- Dificultad para comprender la importancia de trabajar de derecha a izquierda o al revés.
3.- Dificultad de comprender la hora en un reloj analógico
4.- Confundirse en la división (¿6 entre 3 ó 3 entre 6?
5.- En las decenas y unidades no fijarse en la posición de los números
6.- Con facilidad se asusta ante las páginas con números o figuras
¿Qué PODEMOS HACER?
Enseñar los números, apoyarlos individualmente, ayudarles a que se organicen, mostrar paciencia, escoger las palabras cuidadosamente, convierta los números en tareas y objetos, enseñe habilidades de razonamientos, use reflexiones metacognitivas.


CAPITULO 11. El alumno silencioso: Trastorno en el procesador auditivo central

El trastorno auditivo central es una deficiencia en el proceso de las señales audibles que no puede atribuirse a daños en la sensibilidad auditiva periférica, ni a una disfunción intelectual. Quienes lo padecen tienen muchas dificultades en utilizar y aprovechar la información codificada sonoramente. El habla y los problemas de lenguaje son con frecuencia los primeros indicadores de dificultades de aprendizaje. El síntoma más común de esta disfunción se da en el la recepción del lenguaje, pero también se producen desórdenes en la articulación, el niño no puede controlar la velocidad del habla.
Oír y escuchar no es lo mismo. Escuchar es un fenómeno más complejo, que implica atención.
Las causas pueden ser herencia, frecuentes infecciones de oídos, zurdera, hipersensibilidad a los ruidos fuertes, pérdida atípica de audición
¿Qué PODEMOS HACER?
Llevar al niño a un especialista. Es un diagnostico a veces difícil porque la comorbilidad con dislexia y el déficit de atención es grande. El tratamiento puede tener dos enfoques. Enseñar a que el oído hable bien al cerebro. Reconstruir las habilidades cotidianas (conversar, aprender palabras, etc.)


CAPITULO 12. El alumno impulsivo: Trastorno por déficit de atención e hiperactividad

Todos los niños son inquietos, pero cuando alguno es menos capaz de atender o de controlarse que sus compañeros podemos pensar que padece TDAH. El déficit de atención puede darse sin y con hiperactividad. Sin hiperactividad, los niños tienden a ser cognitivamente impulsivos, pero no físicamente. Son mas frecuentes los que añaden falta de atención con hiperactividad. Según el National Institute of Neurological Disorder an Stroke, el TDAH es un trastorno neurológico que interfiere la habilidad de una persona para mantener una tarea y para ejercer la inhibición (cognitiva, y/o conductual) adecuada a su edad.
En 2003 se convirtió en el trastorno escolar más diagnosticado en EEUU. Se calcula entre el 2 y el 18%. Estadísticas, según Barkley:
EL 35% suspenden
EL 5-10 % completará el colegio
40-50% se implicara en actividades antisociales
50-80% tendrá pocos o ningún amigo
70-80 % tendrá un bajo rendimiento en el trabajo.
Es más probable que tengan embarazos adolescentes y enfermedades de transmisión sexual.
Tienen un riesgo mayor de conducir a excesiva velocidad y sufrir accidentes de tráfico.
Tienen más riesgo de sufrir depresiones y desordenes de personalidad.
Los niños con TDAH deben tener un tratamiento adecuado: (1) un correcto diagnóstico, (2) un entorno compatible/flexible (3) una combinación de medicación y de terapia conductual, si es necesario. Se da más del doble de casos entre chicos que ente chicas; muchos críticos han indicado que le escuela elemental parece mejor diseñada para niñas que para niños. El tratamiento con medicinas no significa que habrán de tomarse toda la vida: entre el 80-90% de los pacientes no necesitan medicación al ser adultos (BARKLEY). Los diagnósticos son más abundantes entre familias que viven de las ayudas sociales que entre las mejor situadas económicamente. Se da más entre niños blancos. Hay una alta comorbilidad en más del 33 % de los casos: trastorno oposicional desafiante, desórdenes de conducta, dislexia, ansiedad y trastornos del humor, depresión, trastornos del aprendizaje, síndrome de Tourette, trastornos obsesivos compulsivos (National Institute of Mental Health, 1996).
Causas: Se transmite genéticamente entre el 70-95% de los casos. Se detecta una reducción en tamaño y en actividad de zonas del lóbulo frontal y de los ganglios basales. Disregulaciones químicas, que al parecer implican a la dopamina, cuyas vías enlazan los ganglios basales y las zonas prefrontales. Daños en la cabeza. Excesiva simetría entre los dos lóbulos frontales (el izquierdo es el de aproximación, el derecho de alejamiento). Posible influye de tóxicos. Escasez de cuidados prenatales. Excesivo uso de televisión. Una buena nutrición puede resultar muy beneficiosa.
¿Qué PODEMOS HACER?
Las estrategias que vamos a describir pueden cambiar una situación que parece desesperada. Intentar curar el TDAH no es útil, porque estos niños no están enfermos, sino que necesitan comprensión y acomodación. Los profesores que tienen mas éxito son los que pueden mantener una actitud positiva, aciertan en el equilibro entre la dirección y control, con el empoderamiento del alumno.
1.- Use diferentes niveles de tratamiento. Cuando traten TDAH ¿Cuál es la meta? Cambiar la conducta de los alumnos, lo que supone fortalecer los lóbulos frontales. Esto puede hacerse química o conductualmente. Cuando el trastorno es débil o moderado, puede resultar útil, sin necesidad de medicación las siguientes técnicas: (1) Soporte nutricional (2) Entrenamiento en modos de vida (3) Construcción de habilidades (4) Neurofeedback (5) Cambios en el entorno (6) Organización de recursos para los alumnos.
Si el TDAH es grave, los factores importantes son: (1) Educación del paciente, los padres y los profesores (2) Medicación (drogas estimulantes) (3) terapia conductual (4) Soporte ambiental, incluidos algunos cambios en el aula. (5) Intente centrarse en sus fortalezas más que en sus debilidades. Sea flexible, salvo en temas que afecten a la salud y seguridad de los alumnos.
Estrategias para mejorar la memoria a corto plazo:
1.- Repita las instrucciones si es necesario
2.- Divida las tareas en pequeñas unidades
3.- Marque niveles realistas para cada tarea
4.- Haga una lista de lo que usted debe hacer
5.- Tenga un plan con el orden mejor
6.- Haga un esquema para cada tarea
7.- Establezca rutinas y aténgase a ellas
8.- Cree un orden predecible
9.- Añada variaciones solo cuando puedan ser percibidas como un cambio
Consejos para los alumnos con dificultades de organización:
1.- Usa un calendario para recordar las cosas
2.- Escribe las cosas que necesites recordar
3.- Escribe la información en distintas secciones según el tema
4.- Conserva el cuaderno junto a ti siempre
5.- Ponte notas a ti mismo, en el espejo, los libros o la mesilla
6.- Almacena juntas las cosas parecidas
7.- Elabora rutinas
8.- Usa un pequeño despertador de viaje.
Consejos para el maestro:
1. Utilice técnicas de modificación de conductas.
2.- Evite amenazas o estrés
3.- Proporcione refuerzos externos: premios, aprobación de sus iguales, reconocimiento de sus progresos, y anime a los padres a usar los mismos procedimientos
4.- Establezca rutinas
5.- incorpore más movimiento.
6.- Intensifique la comunicación
7.- Controle el flujo de información. Enséñele a manejar la información suficiente para no ser abrumado por ella.
8.- Aumente el feedback
9.- Enséñele la gestión del tiempo
10.-Organice de forma funcional la clase.
11.- Trate en clase temas que son válidos para todos, pero en especial para los alumnos con TADH.


CAPITULO 13. El alumno frustrado: Dislexia

La dislexia es una dificultad neurológica de aprendizaje que afecta a la adquisición y procesamiento del lenguaje. Es sobre todo conocido por la dificultad para leer o por un desorden lingüístico. Suelen tener una inteligencia normal, lo que hade más difícil detectar la dislexia. Pueden tener otras dificultades como la falta de capacidad para interpretar las relaciones espaciales o para integrar la información visual y auditiva. No todas las dificultades en la lectura son dislexia, y no siempre la dislexia tiene la misma gravedad. Puede oscilar desde una dificultad para comprender lo leído hasta una incapacidad total para leer. Puesto que leer es necesario para los estudios, es importante tratar este problema. El Departamento de Sanidad de EEUU calcula que puede haber un 15% de los alumnos que padezcan dislexia. Sin embargo, como no hay un test estándar para diagnosticarlo, las cifras no son muy de fiar. Aunque la dislexia y el TDAH son trastornos separados, el 40% de los niños con dislexias tienen también el otro problema.
Causas: El principal problema es una pobre conectividad. Actualmente se piensa que es el resultado de muchos déficit cerebrales. Se muestran sobre todo en tareas que requieren el procesamiento de breves estímulos en rápida sucesión temporal. Esta demanda excede la capacidad de procesamiento y de memoria.
(1) Herencia. Se han identificado posibles alteraciones en los cromosomas 1, 2, 3, y 15. (2) Déficits en el procesamiento auditivo (3) Problemas de conciencia fonológica (4) Disfunciones del oído interno (5) Disfunciones del sistema visual (6) Sensibilidad escotópica; pueden ver una mancha blanca en el papel, (7) Dificultades en la memoria visual (8) Posibles influjos del entorno (9) Conectividad cerebral. (10) Problemas prenatales (11) Anormal actividad neural; son cerebros que tienen menos actividad de lo normal, menos energía. Algunos estudios revelan mayor intensidad en el hemisferio derecho mientras leen, al contrario que los lectores normales, que activan el izquierdo.
¿QUÉ PODEMOS HACER?
Sólo un especialista puede diagnosticar una dislexia. Cada caso es distinto. Lo único común es la dificultad para leer. La dislexia no es una enfermedad, es un modo distinto de aprender, no hay medicinas. Lo importante es volver a entrenar el cerebro, modificación de conducta y tutoría. Algunos síntomas pueden servirnos para alertarnos:
A los 3—4 años: Mire si el niño en un libro distingue entre las letras y cualquier otro signo.
En preescolar: un escaso vocabulario puede ser indicativo
Grados 1-2. El niño puede quejarse de que la lectura es más fácil para otros, evitara leer.
Grados 2 y 3.- Leer haciendo suposiciones, no entienden lo que lee. Y evitan hacerlo.
E importante una educación individual lo antes posible. Los juegos fonológicos son muy útiles, las rimas por ejemplo.
Estrategias por edades:
1.- PREK. Lea libros en voz alta, use material rítmico, enseñe canciones con palabras sencillas, evite encomendarle tareas pesadas (como cuadernos de trabajo)
2.- KINDERGARTEN. Continúe leyendo en voz alta, enfatice las canciones, marcando especialmente las palabras, continúe leyendo material rítmico, evalúe la vista y el oído, lea libros divertidos, esté alerta a los problemas
3.- GRADOS 1 Y 2.- Lea, lea y lea. Proporcione pruebas de conciencia fonológica para todos los alumnos,
GRADO 3.- Continúe leyendo, pida un examen si un niño muestra un desagrado hacia la lectura.
NIVEL SECUNDARIO Enseñe un proceso de lectura en tres fases: leer, organizar y discutir. Proporcione una serie de preguntas para guiar la lectura. Pregunte "que sucedería si…?” para animarles a análisis más profundos.
Proporcione soluciones en el vocabulario. Los lectores necesitan ser expuestos a nuevas palabras tanto como a retenerlas en su memoria.
Considere un entrenamiento en Phonological-Awarness. Mucha gente con dislexia no puede procesar los fonemas con la suficiente rapidez para captar su sentido antes de que la siguiente palabra llegue, Programas para el procesamiento fonológico pueden ayudarles a distinguir con mas claridad los fonemas.