LAS CRISIS FAMILIARES Y SU SUPERACIÓN 
T. Berry Brazelton
Paidós, B., 1990
Nº de páginas: 277

Resumen y traducción: María de la Válgoma
 

COMENTARIO

Este libro está escrito por un profesor de pediatría de la Facultad de Medicina de Harvard. Autor de numerosos libros y director de un programa familiar de TV de gran audiencia, así como colaborar asiduo de varias revistas científicas y un autor ampliamente citado. Todo eso haria presumir una cierta enjundia, un contenido riguroso, una seriedad en el tratamiento de los temas y en sus soluciones. Pues no. Parece escrito por una ursulina ñoña, con perdón del colectivo de ursulinas. Por ejemplo el Dr. Brazelton estudia los problemas de la familia explicando cosas así (refiriéndose al parecido entre un hijo y su padre adoptivo): “No solo se le parece (es rubio, fornido y de buena complexión), sino que su personalidad es ya similar a la de él, pues ambos cautivan con su agradable sonrisa y su encantadora vehemencia. Lo único que no ha sacado del padre es el hoyuelo que éste tiene en el mentón” (p.28). O esta otra perla, para hablar de una niña angustiada por la enfermedad de su hermano: “Lauren, de 3 años, es una niña formal de cabello ensortijado. Ataviada con un vestidito festoneado, miraba en derredor como quien busca agradar”. Semejante memez podría perdonarse si el resto del libro fuera bueno, pero no es más que una colección de tópicos y lugares comunes. La idea de muchos europeos sobre la estupidez americana está aquí plenamente justificada. Dárselo a leer a alguien y convertirlo en antiamericano es todo uno. Está visto que en EEUU no solo cualquiera puede llegar a presidente, sino también a profesor de Harvard. Absolutamente inservible para el programa y para todo.
INDICE

CAPITULO 0. INTRODUCCIÓN

Este libro trata de cinco familias reales que han tenido que afrontar distintas crisis –la enfermedad, la muerte, la adopción, las relaciones en lo que se llaman familias “reconstituidas”, y como han sido capaces de solucionarlas. Así como en el trabajo se puede ser perfeccionista, “el perfeccionismo y la búsqueda sistemática de éxito no tienen cabida dentro de la función de padres”, dice el autor.

CAPITULO 1. La familia Cutler

La familia está compuesta por los padres, Chris y Robin y su hijo adoptivo Wiley. El “problema” de la familia parece residir en si también los hombres pueden dedicarse a los hijos en la misma medida que las mujeres, ya que en este caso el padre, Chris parece más ligado al niño que la madre, y ha dejado su antiguo trabajo que le obligaba a viajar mucho para estar más cerca del bebé, lo que provoca una cierta rivalidad entre los padres. Para completar el cuadro hay una abuela adorable –a quien el niño llama Boomer (bombardero)- también dispuesta a competir por el cariño del adorable niño.

CAPITULO 2. La familia Cooper

Esta familia está formada por el padre Charles Cooper, policia de raza negra y sus dos hijos, una niña de 10 años, Yolanda, y un niño de 2, Charles. La madre ha muerto de cáncer y el padre no sabe como arreglárselas solo para educar bien a sus niños y poder atenderles. También vive con ellos una abuela muy anciana que es más una carga que una ayuda. Charles trabaja de noche y llega a casa a tiempo de despertar a los niños y llevarlos a la escuela. Luego limpia la casa, hace la compra, atiende a la madre –al final tiene que llevarla a un asilo, del que había sido rechazada por ser negra- y se acuesta un rato antes de que el pequeño vuelva del colegio. Duerme entre 3 y 4 horas. El problema principal reside en como acostumbrar a los niños a la pérdida de la madre, y a que la niña no asuma más responsabilidades de las que puede, además de que el padre tiene que ser padre, maddre, hermano, amigo y criada a la vez.

CAPITULO 3. La familia Humphreys

Aquí se nos presenta a Liz, oriunda de Inglaterra, que tiene tres hijos: Chris, de 8 años, de su primer matrimonio, Gillian de 2 y A.J. de 5 meses, hijos tenidos con su segundo marido Howie. Se trata pues de una familia “reconstruida”. Brazelton la llama también familia “combinada”. El problema es como compartir un hijo después de un divorcio, con el otro progenitor, y la relación que el niño establece con el padrastro o madrastra, con la nueva pareja de su padre o madre y la de éste con él. Sentimiento de celos y competitividad entre los padres del niño relación hijastro-padrastro.

CAPITULO 4. La familia McClay

Integrada por Kevin y Valerie y sus tres hijos Kevin de 6 años, Lauren de 3 y Stephanie de 1. Esta familia tiene que encarar un serio problema, la enfermedad. Al niño, Kevin, le diagnostican leucemia, al poco de naceer su hermana pequeña. Esto provoca un estado de sock y de incredulidad en los padres y una alteración de toda la vida personal y familiar. Surgen problemas de si hay que ser claros o no con el niño, que ya padece mucho físicamente, dolores, quimioterapia, cambio corporal –el niño se pone gordo por la mediación, lo que provoca la burla de los compañeros- soledad y miedo. La situación de los otros hijos, al menos momentáneamente más abandonados, etc. La historia acaba bien porque el niño se cura.

CAPITULO 5. La familia O’Connell-Beder

Es de nuevo la historia de una adopción, lo que no deja de seer extraño, al ser solo cinco las familias estudiadas. La pareja formada por Hielen y Barry deben afrontar en primer lugar el problema de la infecundidad. Las miles de pruebas, ensayos, análisis, intentos, tratamientos, reproches mudos, etc., convierte el problema en una obsesión, en la que ambos se sienten tan mal que muchas veces la cuestión acaba en ruptura del matrimonio. En tal caso la adopción parece ser la única solucion, así que esta pareja tras diez años de intentos para tener un hijo propio acaban adoptando una niña coreana, una “adopción transracial” como el autor la llama. Se plantean problemas de diferencias culturales y raciales, y lo que eso va a provocar en el futuro. También el como explicarle a una niña que es una hija adoptiva.