THE DEVELOPMENTAL COURSE OF MARITAL DISFUNCTION 
El curso evolutivo de la disfunción matrimonial 
Thomas N. Bradbury
Cambridge University Press, 1998
Nº de páginas: 470

Resumen y traducción: Rafael Bernabeu
 

COMENTARIO

Desde mi punto de vista este libro es poco interesante para este programa porque, aunque se tratan varios estudios sobre el matrimonio, estos no llegan a indagar en las causas de los problemas ni a ofrecer soluciones. Tampoco en el nivel teórico se ofrecen modelos que sean capaces de explicar la importancia del matrimonio para el desarrollo social de la persona y de la familia. En cuanto al lugar del niño en la familia no se dice casi nada, ni sobre los efectos que tienen sobre éste los problemas matrimoniales. Me parece interesante estudiar el papel de la familia en el desarrollo evolutivo de la persona y en la formación de la personalidad del niño, pero no encuentro en este libro suficientes argumentos sobre este tema.
INDICE
PARTE 1: Aportaciones conceptuales y empíricas

Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 1. La comunicación en el matrimonio temprano: respuestas al conflicto, entendimiento no verbal y patrones de conversación

En un estudio realizado sobre 33 parejas recién casadas de una media de edad de 23.7 años en tres momentos distintos (a lo largo de dos años) se miden las relaciones entre dos grupos de variables: el nivel de satisfacción en la relación y el paso del tiempo, por un lado, y las interacciones conflictivas, el grado de entendimiento no verbal y los patrones de conversación, por otro. Como primera conclusión, el paso del tiempo tuvo poco efecto sobre cualquiera de las variables introducidas y en el caso de que se produjese algún cambio, tendía a ser positivo. Esto sugiere a su vez que los patrones de comunicación destructivos se desarrollan antes del matrimonio. La segunda conclusión es que las parejas con niveles de satisfacción altos se diferencian en todas las variables estudiadas de las parejas con niveles bajos, salvo en el entendimiento no verbal, la angustia post-conflicto y la cantidad de conversación, sin que el paso del tiempo hiciese variar estas relaciones. Por último, se señala que los efectos de la existencia de conflicto fueron siempre negativos sobre el resto de variables y que la satisfacción en la relación se relaciona de forma inversamente proporcional con la aparición del conflicto.


Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 2. La agresión matrimonial, calidad y estabilidad en el primer año de matrimonio: conclusiones del “Estudio de Buffalo sobre recién casados”

Se trata de un estudio longitudinal en tres fases sobre parejas recién casadas a lo largo de los tres primeros años de matrimonio (en este capítulo se contemplan las dos primeras fases). Se llegó a estudiar a 647 parejas elegidas de entre un total de 1.400. La media de edad de los hombres fue de 24 años y de 23 años la de las mujeres. Las variables estudiadas fueron las siguientes: calidad matrimonial, agresión antes y durante el matrimonio, estabilidad matrimonial, consumo de alcohol, comportamiento en el conflicto y personalidad. Con la medición de estas variables se trata de confirmar la hipótesis de que los primeros años de matrimonio son la base de un matrimonio satisfactorio y que es en estas etapas cuando la pareja debe aprender a resolver conflictos y a reconciliar diferencias. Se encontró en primer lugar que la expresión del enfado estaba relacionada con la agresión física, la inestabilidad matrimonial y la reducción de la satisfacción en la pareja. En segundo lugar, el comportamiento durante el conflicto afectaba a todas las variables estudiadas, con más fuerza a “agresión” y con menos a “satisfacción”. Los factores de personalidad y de consumo de alcohol se asociaban a la agresión, a la calidad y a la estabilidad sin que quedase clara la forma en que lo hacen.


Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 3. Procesos de acomodación durante los primeros años de matrimonio

Se expone un estudio longitudinal de la acomodación realizado por la Universidad de Carolina del Norte sobre 123 parejas casadas durante los tres primeros años de matrimonio. Se plantea una serie de hipótesis en forma de preguntas que tratan de encontrar las relaciones entre un número de variables seleccionadas. La primera hipótesis contrastada es que el compromiso en una relación aumenta en la medida en que los sentimientos de satisfacción son positivos, las alternativas disponibles se perciben como pobres y se han invertido un número considerable de recursos en la relación. Se comprobó una fuerte relación entre el compromiso y el sentimiento de satisfacción, así como una relación inconsistente entre “compromiso” y “alternativas disponibles” y “recursos invertidos”. La segunda hipótesis es que un fuerte compromiso promueve el intento de acomodarse en lugar de tomar de represalias cuando un miembro de la pareja se comporta inadecuadamente. Esta hipótesis recibió un apoyo moderado, siendo congruente con la evidencia en cuatro de seis análisis. La tercera hipótesis sugiere que la acomodación es un mecanismo importante por el que los individuos comprometidos mantienen relaciones sanas: en cinco de seis análisis el deseo de acomodarse se asociaba al aumento del ajuste en la pareja. La cuarta hipótesis predecía que la experiencia en el matrimonio es acumulativa y que a lo largo del tiempo los hábitos y las motivaciones en la relación debían tener cada vez mayores efectos en el funcionamiento de la pareja. Se confirmó esta hipótesis en las relaciones que a lo largo del tiempo se encontraron entre acomodación y ajuste y entre compromiso y ajuste en la pareja.


Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 4. La infraestructura psicológica del noviazgo y el matrimonio: el papel de la personalidad y la compatibilidad en las relaciones románticas

Se proponen tres modelos teóricos para explicar la forma en que la personalidad y la compatibilidad influyen en las relaciones de pareja. El modelo de “desilusión” propone que las parejas no atienden a las deficiencias del otro hasta después de haberse casado. El modelo de los “problemas perpetuos” refleja que las parejas comienzan el juego entre sus disposiciones personales durante el noviazgo, creando una infraestructura psicológica relativamente estable y ajustada a la realidad de la relación. El modelo de la “acomodación” propone que cuando los conflictos y las incompatibilidades salen a la superficie en una relación, inicialmente crean disgustos e incomodidades, pero a largo plazo crean un vínculo en las parejas que permanecen juntas que permite adaptar sus expectativas a la realidad matrimonial.


Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 5. La felicidad en los matrimonios estables: los primeros años

Este capítulo revisa un estudio llevado a cabo con parejas recién casadas divididas en dos grupos según la raza: blanca o de color. Entre sus conclusiones se encuentra que las diferencias étnicas y de género pueden tener un importante efecto en el establecimiento de normas para un buen funcionamiento del matrimonio y en la evaluación de la gratificación que tiene lugar en la relación. Las principales cuestiones que los maridos y las esposas evalúan en cuanto a su felicidad son las consecuencias afectivas de algunos aspectos de las interacciones en el matrimonio, así como el sentido de la propia afirmación en la relación. Se concluye que la felicidad matrimonial es una construcción sujeta a las condiciones sociales y a las relaciones dialécticas entre los géneros.


Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 6. Cambios evolutivos en la satisfacción matrimonial: Estudio longitudinal prospectivo de parejas recién casadas a lo largo de 6 años

La naturaleza de los cambios en la satisfacción matrimonial desde el primer al sexto año es de tipo negativo, de forma que ésta desciende durante este tiempo, siendo más acusado su descenso entre el primer y el segundo año. La posibilidad de prever la insatisfacción en el sexto año midiendo variables en el primer año es reducida, encontrándose relaciones significativas entre el nivel de interdependencia en los maridos, y entre diferencias individuales, interdependencia y riesgo de discrepancia en las esposas. Una primera conclusión importante es que el cambio es el eje de los procesos evolutivos de la persona en el matrimonio, de forma que mantener una relación conlleva ajustarse a las tensiones provocadas por fuerzas relacionales tales como autonomía frente a conexión y novedad frente a predictibilidad. Estas fuerzas se reflejan en los cambios en la confianza, el apego y las motivaciones intrínsecas que se sufren durante los primeros años de matrimonio y que predicen cambios en la satisfacción matrimonial. Se comprueba que el grado de descenso de la satisfacción es especialmente alto en parejas que tienen hijos relativamente pronto, ya que la transición desde la relación diádica al sistema familiar introduce nuevos roles y dinámicas complejas en el proceso de mantenimiento de la relación. La prevención de este descenso en la satisfacción se puede realizar ajustando las expectativas de la pareja de forma que se construyan expectativas realistas para un funcionamiento a largo plazo del matrimonio. La intervención puede ser una de tipo cognitivo-conductual que incluya las percepciones de lo que los esposos hacen, las concepciones sobre la naturaleza del matrimonio, las atribuciones de las causas de los sucesos negativos y las expectativas sobre los hechos futuros a ocurrir en la pareja.


Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 7. El desarrollo del matrimonio: Una perspectiva de 9 años

En este capítulo se revisa el “Proyecto de Desarrollo de la Familia de Denver”, en el que se estudiaron 135 parejas que planeaban casarse, de las cuales 99 se casaron y de las que 36 continuaron hasta la última fase del estudio. El proyecto llevó nueve años de análisis de las parejas. En primer lugar se encontró un descenso de la satisfacción y un 20 % de fracasos en el matrimonio. A su vez, la media de intensidad de los problemas llegó a su límite en el cuarto año para descender a partir de ahí. Las estrategias de las que las parejas informan en cuanto al abordaje de los conflictos muestran también una mejoría a lo largo del tiempo. La comunicación positiva, el uso de una comunicación y un lenguaje corporal claros, en actitud de ayuda y de refuerzo, aumentaron significativamente a lo largo del tiempo. Hombres y mujeres no diferían en cuanto a su uso de elementos positivos de comunicación. Se estudió el desarrollo del matrimonio durante la transición a la paternidad, encontrando interesantes resultados que muestran en primer lugar que tener hijos no conlleva un descenso de la satisfacción matrimonial ni un aumento de los conflictos. Se midió el vínculo entre padres e hijos, ya que refleja la calidad de la historia de interacciones familiares. Los resultados muestran que la capacidad de los padres de abordar las diferencias en sus relaciones contribuye al bienestar de los hijos. Diferentes aspectos del autoconcepto del niño (experiencias positivas en la familia, aceptación de los padres, satisfacción con el propio comportamiento y competencia cognitiva) eran predecibles por la calidad de las interacciones matrimoniales antes del matrimonio y durante la transición a la paternidad.


Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 8. Predicciones prematrimoniales de los resultados de la relación: Un seguimiento de 15 años del “Estudio de Parejas de Boston

El “Estudio de Parejas de Boston” comenzó en 1972 con 231 parejas de universitarios de las que un 33% se casaron y a las que se siguió durante quince años midiendo diferentes factores con el objetivo de comprobar en que medida los aspectos de la relación prematrimonial afectaban a los resultados de la relación durante el posterior matrimonio. En las parejas de universitarios se midieron: intimidad, interdependencia e intercambios sociales, metas personales, actitudes individuales y experiencias, autoevaluaciones, redes sociales y características sociales. Se encontró que las medidas en estos aspectos antes del matrimonio predecían resultados subsecuentes en la relación tanto 2 como 15 años después. De forma que se dan evidencias de que las actitudes y las experiencias antes del matrimonio pueden crear diferencias en los resultados de la relación posterior. Algunas actitudes pueden tener efectos a largo plazo, como son el tradicionalismo en los roles sexuales o las actitudes respecto a los hijos. El resto de las variables medidas también mostraron tener influencia en el resultado del noviazgo.


Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 9. La optimización de los estudios longitudinales para la comprensión y la prevención de la disfunción matrimonial

Los estudios longitudinales tienen la dificultad de enfrentarse a parejas que varían mucho en cuanto a la duración de sus matrimonios. Se ha comprobado que los programas de prevención de la disfunción matrimonial tendrán mayores efectos en la medida en que se basen en elementos cambiantes del matrimonio que han mostrado ser importantes en los estudios longitudinales. Los programas tendrán un impacto significativo si se utilizan indicadores estables del riesgo de disfunción para decidir qué parejas recibirán la intervención, de forma que se evite mediante esta intervención que los resultados de estas relaciones sean negativos o pobres. También en la medida en que al comportamiento interpersonal se le asigne un papel central pero no exclusivo en la determinación de los resultados matrimoniales los marcos conceptuales serán más efectivos. Un abordaje más amplio de los comportamientos que son importantes para el desarrollo de los matrimonios permite estudiar con más exactitud su evolución a lo largo del tiempo, teniendo en cuenta características personales más profundas, así como las experiencias difíciles que las parejas tienen que afrontar y las circunstancias en que lo hacen. Además, la trascendencia de estudios futuros dependerá de la naturaleza de las muestras y de la forma en que se obtienen. Finalmente, la calidad de las intervenciones dirigidas a la prevención de la disfunción dependerá de la comprensión de la evolución del matrimonio a lo largo del tiempo.


Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 10. La socialización de los roles matrimoniales: prueba de un modelo contextual-evolutivo del funcionamiento familiar

Se trata de un estudio realizado sobre 313 parejas en tres fases durante 5 años en el estado de Washington. En el nivel teórico se integran principios de la teoría del aprendizaje social, teoría del intercambio social, teoría de la interacción simbólica, teoría de los roles y la perspectiva del ciclo vital. Se postula la existencia de cuatro fases en el proceso de formación de la familia: fase de socialización familiar, fase de las expectativas en cuanto a los roles, fase de socialización de los roles matrimoniales y fase de refuerzo. En la fase de socialización familiar intervienen variables como son la clase social, la estructura social, la cultura y las experiencias familiares. Entre la primera y la segunda fase tienen importancia las identidades de roles, la auto-eficacia, las capacidades de solución de problemas y el equilibrio entre el poder y la dependencia. En la segunda fase se produce la negociación de los roles familiares para dar lugar posteriormente a una estructura matrimonial de roles y a unos patrones de interacción que configuran la tercera fase. Finalmente se da la fase de refuerzo, en la que se valoran variables como el compromiso, la felicidad y la estabilidad matrimonial, así como la salud física y mental.


Aportaciones conceptuales y empíricas

CAPITULO 11. La agresión física en el matrimonio: un análisis evolutivo

Se constata una falta de atención por parte de los profesionales de la salud a la violencia en el matrimonio hasta los años 80. Las frecuencias de agresión a la pareja comienzan a ser relevantes en la adolescencia temprana y aumentan hasta el máximo entre los 18 y los 24 años. Una historia familiar de violencia, actitudes masculinas de aprobación de la violencia y una historia de agresión con los iguales se asocian repetidamente con el uso de la agresión física en la pareja. Contrariamente a las expectativas de los investigadores se encuentra que la existencia de estereotipos en cuanto a los roles sexuales no se asocia fiablemente con la agresión del hombre a su pareja. En las relaciones a largo plazo y en el matrimonio las discordancias en la relación predicen de manera importante la agresión física. Los modelos del aprendizaje han demostrado repetidamente que la observación por parte de los hombres de violencia en sus familias de origen se correlaciona directamente con la agresión física de la pareja. Los modelos diádicos de la interacción matrimonial muestran que la agresión psicológica y las discordancias matrimoniales predicen la agresión física. Finalmente también se asocian a la agresión física los extremos en el estilo de personalidad o las psicopatologías. Desde el punto de vista biológico se encuentran datos que confirman la relación entre ciertas características físicas y la agresión a la mujer, como son el daño cerebral, niveles anormales de testosterona e incluso ciertas características en el nivel genético. Desde un enfoque social las condiciones de vida y culturales de la pareja influyen en la aparición de la violencia de forma importante. En la evolución de la pareja a lo largo de la vida se observa que la agresión desciende con la edad.

PARTE 2: Comentarios

Comentarios

CAPITULO 12. Sobre los acontecimientos de la intervención y la relación: mirada de un terapeuta sobre los estudios longitudinales del matrimonio

Los estudios longitudinales ofrecen una información relevante para la intervención sobre la evolución del matrimonio a lo largo del tiempo, aunque no tiene porqué tener implicaciones aplicables directamente. Desde la experiencia clínica hay una serie de cuestiones sobre el matrimonio que se contemplan de forma diferente a como lo hacen los estudios empíricos. En primer lugar, se demuestra que sobre las dificultades de la pareja tienen más importancia los acontecimientos puntuales que el paso del tiempo. De esta manera, la variable “paso del tiempo”, en la intervención, se demuestra menos determinante que la variable “acontecimientos vitales”. En segundo lugar, se demuestra que el matrimonio es un acontecimiento importante en la vida de la pareja, pero que mucho de lo que ocurre a partir de ese momento está determinado antes, durante el noviazgo. La investigación que se realiza en los estudios longitudinales dice poco sobre estos acontecimientos determinantes para la pareja y sobre la forma en que se producen. En estos estudios las diferentes variables pueden mezclarse, de forma que las construcciones teóricas en que se basan pueden alejarse de la realidad, para lo que se recomienda desde la perspectiva clínica centrar la atención en los acontecimientos críticos que marcan el desarrollo de la pareja, para encontrar en ellos factores que realmente estén en juego en la relación.


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CAPITULO 13. Una perspectiva evolutiva del cambio matrimonial

La familia evoluciona como lo hacen las unidades que la componen. Cada uno de los miembros de una familia tiene un curso evolutivo propio que puede ser divergente con el de los otros miembros y aún así adaptarse al cambio. El desarrollo evolutivo no termina en la infancia, sino que continúa a lo largo de la vida adulta. Las capacidades cognitivas, sociales, emocionales y biológicas de los adultos, y la forma en que evolucionan a lo largo del tiempo, determinará la calidad de su comprensión de los acontecimientos familiares, así como los recursos para afrontar los cambios en sus relaciones. Además, la situación cultural y social de cada uno de los miembros de la familia debe ser también considerada para comprender los cambios en la familia. Junto con estas variables se debe considerar también el contexto histórico en el que está evolucionando la familia objeto de estudio. Todas las familias pasan por transiciones que cambian su realidad, como el nacimiento de un hijo, los cambios laborales, la entrada de los hijos en el colegio... y estas deben tenerse en cuenta para tener una perspectiva correcta de la evolución de la familia.


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CAPITULO 14. Parejas, género y tiempo: Comentarios sobre el método

En la pareja ambos miembros se afectan mutuamente, por lo tanto, los efectos de sus interacciones se ven sujetos a los cambios de cada uno de los dos individuos. Este capítulo revisa la medida en que se ha estudiado en la primera parte de este libro a la pareja como una relación entre dos agentes activos y sujetos a cambios, y el método utilizado para hacerlo. Se consideran los efectos que sobre cada individuo tiene la relación y enumeran. Estos efectos pueden descubrirse primero en el nivel de la pareja, en el que se encuentra el acuerdo, los efectos sobre la pareja y los efectos sobre cada uno de sus miembros. Hay además efectos de género, sobre los que se puede estudiar la media de cada uno de los géneros en las diferentes variables medidas. Por último están los efectos del tiempo, como son la estabilidad, los efectos “dormidos” o que se producen con retraso y las trayectorias personales. La conclusión de este capítulo es que los individuos deben ser estudiados en función de sus relaciones con otros, ya que considera que en sí mismo el individuo no ofrece posibilidades de ser estudiado si no es en su contexto social.


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CAPITULO 15. Sobre la etiología de la decadencia familiar y sus consecuencias: Comentarios de un psicólogo clínico

En este capítulo se revisan algunas de las conclusiones los estudios expuestos en la primera parte del libro. En cuanto a las primeras etapas del matrimonio se ha demostrado que la mitad de todos los divorcios ocurren durante los primeros siete años de matrimonio y que las dificultades de estos años están muy relacionadas con la transición a la paternidad. Así mismo estos estudios han probado que la decadencia en el matrimonio está relacionada con procesos que ya existían durante el noviazgo. Se ha comprobado también la relación entre agresión y alcohol en el deterioro del matrimonio. Las personas alcohólicas tienen una tasa de divorcio 8 veces mayor que la tasa general de la población. En el deterioro del matrimonio tiene especial importancia la dificultad de afrontar los procesos de acomodación en la pareja. Las bases que facilitan este proceso se describen como la “infraestructura psicológica” del noviazgo y el matrimonio, que permite la creación de un compromiso duradero en la pareja. En general estos estudios utilizan un enfoque múltiple de las causas de la disfunción matrimonial en el que se toman en cuenta variables muy diferentes como son el género, la satisfacción, las expectativas, la gratificación, el vínculo, el conflicto, las diferencias individuales y los procesos de socialización.


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CAPITULO 16. Problemas y prospecciones en el estudio longitudinal del matrimonio: una perspectiva sociológica

Los estudios longitudinales del matrimonio han aportado información sustancial de los primeros años del matrimonio y han contribuido a la evolución teórica y a elaborar nuevas hipótesis sobre el origen de la disfunción o el éxito del matrimonio, pero existen una serie de problemas en relación a estos estudios y a los resultados que ofrecen. Los problemas mayores de estos estudios son: en primer lugar, los autores parecen sobreestimar lo que puede conseguirse con los diseños de panel que se presentan en este libro, lo que les lleva a establecer conclusiones sin garantías, y en segundo lugar, la mayoría de los investigadores fallan a la hora de usar completamente los datos que sus estudios ofrecen, con el resultado de que su investigación sufre importantes debilidades. Problemas menores en estos estudios son la falta de atención al contexto social y cultural en el que se dan los matrimonios y la falta de referencias a estudios realizados por sociólogos, demógrafos y economistas.


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CAPITULO 17. Una visión de la disfunción y de la estabilidad desde la perspectiva socio-psicológica

Desde esta perspectiva se tienen en cuenta la naturaleza del entorno en el que la pareja se encuentra y la calidad afectiva de las interacciones entre sus miembros. Lo que los psicólogos sociales echan en falta en los estudios longitudinales de la satisfacción matrimonial y la estabilidad es una atención directa al contexto medioambiental de la pareja, especialmente a su entorno más próximo. La asunción de que la calidad afectiva de los acontecimientos que se dan en la relación es de primera importancia para predecir la estabilidad lleva a asumir una serie de hipótesis que no serían aceptadas desde la perspectiva de la psicología social, ya que dejan en suspenso a la mayoría de las relaciones observables entre la pareja y su contexto socio-cultural. Por otro lado, los estudios reflejados en este libro se han hecho sobre parejas que viven en la sociedad norteamericana actual, en la que hay una fuerte demanda de intervención psicológica para resolver los conflictos familiares que no se sustenta en una base adecuada de investigación al respecto.