EDUCATING FOR CHARACTER  
EDUCACIÓN DEL CARÁCTER  
How our schools can teach respect and responsibility
Cómo nuestros colegios pueden enseñar respeto y responsabilidad
Thomas Lickona
Bantam Books, 1991
Nº de páginas: 478

Resumen y traducción: Rafael Bernabeu
 

COMENTARIO

El autor insiste en la importancia de la moral en la educación, entre otras cosas, porque en ese campo tiene un significado más flexible que en otros, porque permite comprender el valor de algunas formas de comportamiento de manera muy clara, al mismo tiempo que se observan también las consecuencias negativas que tienen otros tipos de comportamiento. Según el autor, el aprendizaje moral es posible en las decisiones más cotidianas, por lo que la clase y la comunidad que forman los alumnos es el espacio ideal para ese aprendizaje. Uno de los problemas fundamentales que se estudian en este libro es el del respeto al profesor en la clase y en general el de la autoridad de los adultos sobre los niños y los adolescentes. Este libro expone de forma muy precisa las estrategias que pueden formar parte de una educación del carácter, o de forma más amplia, de una educación de la personalidad. En resumen, intenta facilitar un área de la educación cada vez más importante que pretende educar al alumno para vivir de acuerdo con un conjunto de normas, principios o valores que pueden ser beneficiosos para sí mismo y para la sociedad en general. Se puede denominar este aprendizaje como una educación ética, pero no en el sentido abstracto, sino de la práctica y de los problemas reales que tiene que afrontar el alumno según va creciendo. La idea más importante en mi opinión de este y de otros libros es que los colegios pueden ser decisivos en el desarrollo de las sociedades modernas, porque los valores no pueden ser únicamente protegidos por sistemas normativos o morales (el derecho, la cultura, la religión), sino que deben además ser transmitidos en la educación, no solo en los colegios, sino en todo lo que se enseña a los niños y a los adolescentes, en una educación ética.
INDICE
PARTE 1: Introducción

Introducción

CAPITULO 1. LA APUESTA POR LA EDUCACIÓN DE LOS VALORES

El aumento de los problemas morales en la sociedad - desde la codicia y la deshonestidad hasta los crímenes violentos y los comportamientos autodestructivos como el abuso de las drogas y el suicidio – está dando lugar a un nuevo consenso. En todo Estados Unidos, desde los ciudadanos privados a las instituciones públicas, desde los conservadores a los liberales, llega una petición a los colegios: adoptar el papel de educadores morales de nuestros hijos. Un estudio de la Corporación Carnegie indica que una cuarta parte de todos los alumnos de secundaria participan en alguna combinación de estas conductas: fumar, beber alcohol, tomar drogas y tener relaciones sexuales, la mitad de ellos participan en al menos una de estas conductas. Los niños con las mayores deficiencias en los valores morales casi siempre provienen, según dicen los profesores, de familias con problemas. En realidad, la mala paternidad/maternidad es una de las principales causas por las que los colegios ahora se sienten obligados a participar en la educación de los valores. Otra parte del problema son los medios de comunicación y el lugar tan prominente que ocupan en las vidas de los niños y de los adolescentes. El alumno típico de la escuela primaria pasa 30 horas a la semana frente a la televisión. A los 16 años el niño medio habrá visto unos 200.000 actos de violencia y a los 18 años, unas 40.000 escenas sexuales, parte de ellas violentas. No es sorprendente que muchos niños y adolescentes que están creciendo en esta cultura mediática estén dejando de desarrollar su capacidad de razonamiento moral. Un gran número de niños, por ejemplo, ni siquiera sabe que la violación es algo malo. En una encuesta de 1988 del Rhode Island Rape Crisis Center, 1.700 alumnos de sexto a noveno grado contestaron a la pregunta: ¿Es aceptable que un hombre fuerce a una mujer para tener una relación sexual si “se ha gastado dinero en ella”?. El 24 por ciento de los chicos y el 16 por ciento de las chicas dijeron que sí. A la pregunta: “¿ Es aceptable que un hombre fuerce a una mujer a tener relaciones sexuales si han estado saliendo durante más de seis meses?”, el 65% de los chicos y el 47% de las chicas dijeron que sí. En la encuesta “The American Freshman”, la universidad de UCLA estudia cada año los valores de los estudiantes de primer año de carrera, a escala nacional. En 1970 solo el 39,1 por ciento consideraba tener una muy buena situación financiera como una meta vital “esencial” o “muy importante”. En 1987 esa cifra había aumentado hasta un 75,6 por ciento ( desde entonces ha bajado un poco, hasta 73,7 por ciento en 1990). En 1970 la meta más valorada era desarrollar una filosofía de vida con significado; el 82,9 por ciento de los estudiantes de primer año lo consideraban esencial o muy importante. En 1987 esa cifra había bajado hasta el 39,4 por ciento.


Introducción

CAPITULO 2. LA EDUCACIÓN DEL CARÁCTER Y PORQUÉ LOS COLEGIOS NECESITAN AYUDA DE LAS FAMILIAS

Hasta el momento, la evaluación más extensa de cualquier programa de educación en valores ha sido desarrollada por el Child Development Project (Proyecto de Desarrollo Infantil) de California. El apoyo de la Fundación Hewlett ha permitido al proyecto CDP emplear a un equipo de psicólogos investigadores que han reunido una gran cantidad de datos para responder a esta pregunta: ¿ Un programa de valores de múltiples facetas, comenzado en la educación infantil y mantenido durante todos los años escolares del niño, puede producir una diferencia medible y duradera en el pensamiento moral de un niño, en sus actitudes y en su comportamiento? Para diseñar su investigación el CDP propuso a 13 colegios de San Ramón, en California, participar. Seis de ellos respondieron que sí. Se hicieron dos grupos de tres colegios, agrupados según el tamaño y los factores socioeconómicos, y se eligió al azar que uno de los grupos sería el de los colegios que seguirían el programa y otro el grupo de control. Cinco años después, en 1989, se disponía de resultados sobre los niños que habían participado en el programa desde la educación infantil hasta el cuarto grado. Emergieron diferencias significativas en cuatro áreas: 1. Comportamiento en clase: Los alumnos del programa CDP mostraron más actos espontáneos de ayuda, cooperación, afecto y ánimo de unos a otros en la clase. 2. Comportamiento en el recreo: Los alumnos del programa mostraban más cuidado hacia los demás, pero no eran menos asertivos que los niños del grupo de comparación. 3. Habilidades de solución de problemas sociales: Al resolver conflictos hipotéticos, los alumnos del programa prestaban más atención a las necesidades de ambas partes, eran menos propensos a proponer soluciones agresivas, y se les ocurrían más planes alternativos. 4. Compromiso con valores democráticos: Los niños del programa CDP estaban más comprometidos con los valores democráticos, como la creencia de que todos los miembros de un grupo tienen derecho a participar en las decisiones y las actividades de un grupo. Además, estas mejoras han sido alcanzadas sin ningún sacrificio en el logro académico; los niños que recibieron la educación en valores del programa CDP tenían los mismos resultados académicos que los niños del grupo de control en los exámenes estándar de California.


Introducción

CAPITULO 3. ¿QUÉ VALORES DEBERÍAN ENSEÑAR LOS COLEGIOS?

Ante las dudas que surgen en los colegios sobre si es conveniente la educación en valores, el autor propone que los colegios deberían confiar en que: 1) Hay valores que objetivamente merece la pena enseñar, que tienen un acuerdo universal y que los colegios pueden y deberían enseñar en una sociedad plural, y 2) Los colegios deberían no solo exponer a los alumnos estos valores, sino también ayudarles a comprender, interiorizar y actuar según los mismos. Para estar seguros de estas dos proposiciones, los colegios necesitan antes aclararse sobre la naturaleza de los valores. Los valores, según el autor, son de dos clases: morales y no morales. Los morales, como la honestidad, la responsabilidad y la justicia, nos dicen lo que debemos hacer. Los no morales no conllevan tal obligación, expresan lo que nos gusta o lo que queremos hacer. Los valores morales ( obligatorios) pueden ser divididos en dos categorías: universales y no universales. Los valores morales universales unen a todas las personas en todos los lugares porque afirman nuestro valor humano fundamental y nuestra dignidad. Tenemos el derecho e incluso el deber de insistir en que todas las personas se comporten de acuerdo con estos valores morales universales. En 1948 las Naciones Unidas reconocieron la validez universal de estos valores morales al adoptar la Declaración Universal del los Derechos Humanos. Los valores morales no universales son aquellos que no conllevan una obligación moral universal, son aquellos que cada individuo tiene la libertad de elegir. La ley moral natural que define a los colegios puede expresarse en términos de dos grandes valores: respeto y responsabilidad. Estos valores son necesarios para: ? El desarrollo sano de las personas. ? El cuidado en las relaciones interpersonales. ? Una sociedad humana y democrática. ? Un mundo justo y pacífico. El respeto significa mostrar aprecio por el valor de alguien o de algo. Tiene tres formas principales: respeto a uno mismo, respeto a las otras personas y respeto por todas las formas de vida y por el entorno que las sostiene. La responsabilidad es una extensión del respeto. Si respetamos a otras personas, las valoramos. Si las valoramos, sentimos una cierta responsabilidad por su bienestar. La responsabilidad enfatiza nuestras obligaciones positivas de cuidarnos mutuamente. Otros valores como la honestidad, la justicia, la tolerancia, la prudencia, la disciplina, la ayuda, la compasión, la cooperación, el valor, y el conjunto de los valores democráticos.


Introducción

CAPITULO 4. ¿QUÉ ES UN BUEN CARÁCTER?

“El carácter es el destino.” Heráclito. Los colegios necesitan algo más que una lista de valores, necesitan un concepto de carácter y un compromiso para desarrollarlo en sus alumnos. Estamos redescubriendo la relación entre el carácter privado y la vida pública. Estamos volviendo a ver que nuestros problemas morales sociales reflejan en buena medida nuestros vicios personales. El autor considera que el buen carácter tiene tres componentes: el conocimiento moral, el sentimiento moral y la acción moral. Pone un ejemplo: un chico que tiene talento para la música termina el colegio y no sabe a qué dedicarse; encuentra un trabajo como afinador de órganos para iglesias, gana bastante dinero y está satisfecho, pero descubre que su jefe engaña a las iglesias porque les ha convencido de que tienen que afinar los órganos cuatro veces al año, lo que no es cierto. El chico se enfada, deja el trabajo y avisa a las iglesias de que les están engañando. A continuación, desarrolla los tres componentes del buen carácter y las metas que deberían formar parte de la educación del carácter en cada uno de los tres componentes: 1. Conocimiento moral: - Conciencia moral: Comprender las formas en que una situación contiene una cuestión moral. - Conocer los valores morales: Las muchas maneras de ser una buena persona. - Tomar perspectiva: Capacidad de comprender el punto de vista de otra persona, imaginar como pueden pensar, reaccionar o sentir. - Razonamiento moral: Comprender el significado moral del comportamiento y porqué debemos tener en cuenta ese aspecto de las situaciones. - Toma de decisiones: Capacidad de decidir de forma reflexiva, considerando las consecuencias. - Auto-conocimiento: El conocimiento de uno mismo es la forma más difícil de conocimiento moral que podemos alcanzar, ya que requiere revisar el propio comportamiento y evaluarlo críticamente. 2. Sentimiento moral: - Conciencia: Saber lo que está bien ( cognitivo) y sentirse obligado a hacer lo que está bien (emocional). - Autoestima: Capacidad de sentirse valioso, necesaria para respetar a los demás. - Empatía: Es la identificación con o la experiencia vicaria del estado de otra persona. - Propensión por lo bueno: Sería la forma más elevada de carácter, que incluye sentirse verdaderamente inclinado hacia lo bueno. - Auto-control: La emoción puede sobrepasar a la razón, por lo que el autocontrol es una virtud moral necesaria. - Humildad: Es una parte esencial del buen carácter, es la parte afectiva de nuestro auto-conocimiento. 3. Acción moral: - Competencia: Poder convertir el juicio y el sentimiento moral en una acción moral efectiva. Resolver un conflicto de manera justa, por ejemplo. - Voluntad: La elección adecuada en una situación moral es frecuentemente la más difícil de llevar a cabo, lo que requiere un acto de voluntad, una movilización de energía moral para hacer lo que creemos que debemos hacer. - Hábito: En un gran número de situaciones la conducta moral se beneficia del hábito. Por eso los niños necesitan, como parte de su educación moral, muchas oportunidades para desarrollar buenos hábitos, mucha práctica en ser buenas personas.

PARTE 2: ESTRATEGIAS EN EL AULA PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

ESTRATEGIAS EN EL AULA PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 5. EL PROFESOR COMO CUIDADOR, MODELO Y MENTOR

“Enseñamos lo que somos” Frase de un profesor. ¿ Qué es lo que hacen los profesores eficaces? ¿Cómo desarrollan relaciones profesor-alumno que promuevan valores morales y el buen carácter? Los profesores deberían tener tres funciones principales en el aula con respecto a sus alumnos: cuidador, modelo y mentor. Como condición inicial, el profesor debe evitar el favoritismo, el sarcasmo, avergonzar a los alumnos o cualquier otro comportamiento que afecte negativamente a la dignidad y a la autoestima del alumno. Como cuidador, el profesor puede: - Desarrollar el tipo de confianza que lleve a los alumnos a estar abiertos a la influencia positiva del profesor. - Ayudarles a tener éxito en el trabajo de clase. - Ser justo. - Responder a las preguntas erróneas o incompletas de una manera que afirme lo que sea válido de la respuesta y reduzca el miedo a equivocarse. - Valorar las perspectivas de los alumnos proporcionándoles un foro para sus pensamientos y preocupaciones. Como modelo, el profesor puede: - Dar importancia a las cuestiones morales dedicando tiempo de clase a discutirlas cuando surjan. - Ofrecer comentarios morales personales que ayuden a los alumnos a comprender por qué los comportamientos como copiar en clase, amenazar, robar o insultar son dañinos y están mal. - Enseñar a los alumnos a que les importen profundamente los valores morales como la honestidad y el respeto, mostrando la profundidad de sus propios sentimientos cuando esos valores son violados. - Contar historias que enseñen buenos valores. Como mentor ( equivale a tutor), el profesor puede: - Intentar descubrir, afirmar y desarrollar los especiales talentos y fortalezas de cada alumno. - Animar a los alumnos mediante notas escritas; hacer que los alumnos lleven diarios y comentarios escritos en respuesta a esas notas como forma de mantener una conexión personal con cada alumno, de desarrollar la autoestima y de ofrecer consejo sobre cómo tratar con problemas sociales y morales. - Utilizar charlas personales para dar a los alumnos un feedback cuando sea necesario corregir algún aspecto de su comportamiento.


ESTRATEGIAS EN EL AULA PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 6. CREAR UNA COMUNIDAD MORAL EN LA CLASE

Un profesor de una clase de quinto grado en una comunidad de estatus alto describe así su clase: “Hay muchos insultos. A los niños que no son fuertes o atléticos se les llama “maricas”. Los insultos han sido más fuertes hacia tres niños chinos, a los que les llaman “rollitos”, “sopa wonton” y otras cosas así. Los niños también insultan a las niñas – “gorda”, “cara de pan”, y así. No lo hacen cuando yo estoy cerca, solo cuando no estoy”. Una profesora de preescolar en una comunidad rural la describe así: “Empecé a enseñar hace unos años. Estaba asombrada de que estos niños de 5 años se llamasen “tonto”, “estúpido”, “marica”, “homo”. Se pelean y no pueden jugar juntos. “Me ha cogido el rotulador”, “Me ha empujado”. Hoy a una niña le ha golpeado en la cabeza un columpio porque otro niño la empujó.” Para que estas situaciones se transformen en otras que permitan al niño aprender algunos valores morales, el autor propone tres estrategias para los profesores: 1. Hacer que los niños se conozcan entre sí mediante distintos juegos. 2. Enseñar a los niños a respetarse, apoyarse y cuidarse entre ellos. 3. Ayudar a los niños a desarrollar un sentimiento de pertenencia y de responsabilidad por su grupo. Algunos de los elementos clave para desarrollar estas tres estrategias son: - Evitar la crueldad entre los niños enseñando a respetar las diferencias. - Desarrollar la empatía mejorando el conocimiento de cada niño. - Hacer actividades que promuevan normas de apoyo y de ayuda entre ellos. - Desarrollar la cohesión y la identidad de la clase. - Desarrollar el sentimiento de cada alumno de ser un miembro único y valioso del grupo de clase. - Crear una responsabilidad respecto a las normas de la clase. - Promover una ética de la interdependencia.


ESTRATEGIAS EN EL AULA PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 7. DISCIPLINA MORAL

“La disciplina no es un simple instrumento para la paz superficial de la clase; es la moralidad de la clase como una pequeña sociedad.” Emile Durkheim. El autor considera que los profesores que practican la disciplina moral hacen cuatro cosas: 1. Proyectan un claro sentido de su autoridad moral – su derecho y su deber de enseñar a los alumnos respeto y responsabilidad y de pedirles cuentas por esos estándares de comportamiento. 2. Enfocan la disciplina, incluyendo el establecimiento de normas, como parte de un esfuerzo más grande para desarrollar una buena comunidad moral en la clase. 3. Establecen y aplican consecuencias de forma educativa: de una forma que ayuda a los alumnos a apreciar el sentido de las normas, hacer cambios en los comportamientos incorrectos y hacerse responsable de mejorar el comportamiento. 4. Aportan cuidado y respeto por el alumno individual intentando encontrar la causa de un problema de disciplina y una solución que ayude a que ese alumno tenga éxito y sea un miembro responsable de la comunidad de la clase.


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CAPITULO 8. CREAR UN ENTORNO DE CLASE DEMOCRÁTICO: LA REUNIÓN DE LA CLASE

“¿ Cómo vamos a acercar a los niños al espíritu de ciudadanía y humanidad que postulan las sociedades democráticas? Por la práctica real de la democracia en el colegio. Es increíble que en un tiempo en el que las ideas democráticas entran en cada fase de la vida, hayan sido tan poco utilizadas como instrumentos de educación.” Jean Piaget. Una reunión de clase está formada por toda la clase, enfatizando la discusión interactiva entre todos sus miembros. Es dirigida por el profesor, un alumno o ambos. Cuando es posible, se forma un círculo para permitir que todos puedan verse. Se mantiene en horarios regulares y también en respuesta a necesidades especiales. Tiene una duración de entre 10 y 30 minutos, según la edad de los alumnos, la complejidad del tema y el nivel de interés durante la reunión. Las metas de estas reuniones con respecto al desarrollo del carácter son: mejorar mediante la comunicación directa y regular la capacidad de escuchar a otros alumnos con respeto y de comprender sus perspectivas, proporcionar un foro en el que los pensamientos de los alumnos sean valorados y donde puedan conseguir la autoestima que surge de expresarse en un grupo, promover las tres partes del carácter – hábitos de juicio moral, sentimientos y comportamiento, a través del desafío constante de poner en práctica el respeto y la responsabilidad en la vida diaria de la clase, crear una comunidad moral como apoyo a una estructura que cuide y sostenga las cualidades del buen carácter que los alumnos adquieren, desarrollar las actitudes y capacidades necesarias para formar parte de la toma de decisiones en un grupo democrático y llegar a ser ciudadanos participantes de una democracia.


ESTRATEGIAS EN EL AULA PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 9. ENSEÑAR VALORES A TRAVÉS DEL CURRICULUM.

¿Cómo puede un colegio utilizar de manera global el currículum como una herramienta para enseñar valores? La ciudad de Portland, en Maine, ofrece un ejemplo: en los primeros años 80, el distrito escolar de Portland desarrolló un programa de educación en valores centrado en seis valores que no provocan controversias: respeto, valentía, honestidad, justicia, disposición hacia el trabajo y auto-disciplina. Se encargó a los colegios infundir estos valores de todas las formas posibles a través del currículum y en la vida cotidiana del colegio. Durante cada año escolar uno de los seis valores escogidos sería destacado como “El valor del año”. Por ejemplo en el “Año de la Auto-Disciplina” un comité proporcionó a los profesores sugerencias que eran relevantes para todas las asignaturas: ? Los profesores de Ciencias y de Matemáticas podían centrar la atención en las vidas de destacados hombres y mujeres en esos campos. Además, se podía resaltar la metodología altamente estructurada y disciplinada que es necesaria en ambos campos de estudio. ? Los profesores de Literatura podían extraer modelos de auto-disciplina del estudio de la literatura. A los alumnos se les pedía que escribiesen redacciones sobre este importante rasgo del carácter. ? Los profesores de Historia pueden centrar la atención en momentos concretos de la historia en los que hombres y mujeres importantes mostraron auto-disciplina. ? Los profesores de Arte y de Música podían estudiar las vidas de grandes artistas y compositores como modelos de auto-disciplina. ? Los profesores de Educación Física y de Salud podían mostrar a los alumnos que se debe mantener un cierto grado de auto-control para mantener la salud. El autor considera que para enseñar valores a través del currículum los profesores tienen que descubrir cuales son las cuestiones éticas y los valores en la asignatura que enseñan, elegir buenos materiales, elegir una estrategia de enseñanza eficaz y convertir las cuestiones éticas en el tema unificador del currículum académico. Además, existen programas ( o currículos) bien diseñados en diferentes campos relacionados con el aprendizaje de los valores, como por ejemplo: - “Heartwood”: Es un programa de educación multicultural que proporciona un currículo de educación primaria (elementary education), que ayuda a los alumnos a “desarrollar estándares éticos basados en una comprensión multicultural de la condición humana y aquellos valores que nutren el crecimiento de los seres humanos y de las culturas”. Fomenta siete valores que considera universales: esperanza, lealtad, justicia, valentía, respeto, honestidad y amor. Lo hace a través de actividades interdisciplinares como cuentos tradicionales, biografías, historias de héroes, leyendas y cuentos contemporáneos de Grecia, India, China, Zimbabwe y los Estados Unidos. - “Philosophy for children” ( Filosofía para niños): Es un programa del Instituto para el Avance de la Filosofía para Niños, que promueve el pensamiento ético como parte de un esfuerzo más amplio para desarrollar el pensamiento filosófico. Este programa pretende “no adoctrinar a los niños con un conjunto específico de valores morales sino proporcionar a los niños las herramientas de indagación para que puedan llegar a ser, por ellos mismos, personas más conscientes, consideradas y razonables”. La evaluación de este programa ha mostrado mejoras significativas en la capacidad de razonamiento y en capacidades de lectura y matemáticas en los alumnos que han participado en el programa.


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CAPITULO 10. APRENDIZAJE COOPERATIVO.

Según el autor, el aprendizaje cooperativo puede beneficiar a los alumnos en varios aspectos: 1. Enseñando el valor de cooperar. 2. Formando una comunidad en la clase. 3. Enseñando habilidades vitales básicas. 4. Mejorando el logro académico, la autoestima y la actitud hacia el colegio. 5. Ofreciendo una alternativa a las evaluaciones. 6. Reduciendo los aspectos negativos de la competitividad. Hay varias formas de aprendizaje cooperativo: ? Compañeros de aprendizaje: Se aprende en grupos de dos alumnos. ? Asignación a grupos aleatorios: Se forman grupos aleatorios de tres o más alumnos. ? Aprendizaje por un equipo de alumnos: Se forman grupos de cuatro alumnos según sus distintas capacidades y otras características personales. ? Aprendizaje “facilitado”: Se dividen los temas que se van a estudiar en diferentes aspectos y se asigna cada uno a un grupo que se convierte en experto en ese tema. Se desarrolló para ayudar a participar a alumnos de minorías en las clases, que pueden tener experiencias directas sobre distintos temas. ? Pruebas de equipo: Un grupo de alumnos hace un examen en equipo, pudiendo elegir los alumnos sus equipos. ? Proyectos de grupos pequeños: Varios alumnos trabajan juntos en un mismo tema, destacando la resolución de problemas en equipo, la creatividad y la investigación en equipo. ? Competición de equipos: Si la competición tiene lugar en una clase en la que hay una fuerte sentido de la comunidad, la competición puede ser motivadora y divertida. ? Proyectos de toda la clase: Estos proyectos pueden desarrollar un fuerte sentido de la cooperación en todo el grupo de la clase.


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CAPITULO 11. LA CONCIENCIA DE TRABAJO.

( * Nota: El título de este capítulo es “The conscience of craft”, craft quiere decir lo que se hace artesanalmente o lo que se hace con maestría, en el caso de los alumnos, puede traducirse como el esfuerzo o el hacer bien las cosas.) Un estudio realizado por un grupo de ejecutivos de empresas, rectores de universidad y responsables educativos, titulado Invirtiendo en nuestros hijos: Las empresas y la escuela pública, pedía a los colegios que promoviesen buenos hábitos de trabajo y rasgos de carácter como la fiabilidad, el trabajo en equipo y la auto-disciplina. El informe dice que “si los colegios toleran demasiado el absentismo, saltarse clases, llegar tarde o comportarse mal, no podemos esperar que los alumnos alcancen los estándares de capacidad o de comportamiento ni en el colegio ni de adultos”. El psicoanalista Bruno Bettelheim indica que el logro en cualquier campo requiere una forma concreta de auto-disciplina: subordinar el principio de placer, que favorece la gratificación inmediata, al principio de realidad, que pospone el placer presente para perseguir metas futuras. Bettelheim escribe que “solo este tipo de moralidad hace posible el aprendizaje serio y consistente durante largos períodos de tiempo”. Según el autor, los colegios pueden utilizar tres estrategias para que los alumnos se tomen en serio los estudios, para que tengan los mejores resultados posibles según su capacidad y para desarrollar cualidades del carácter inherentes a hacer “las cosas bien”: 1. Desde el punto de vista de la educación de los valores, el primer paso es que los colegios traten el estudio como algo de importancia moral y considerar el esfuerzo de aprender una actividad moral que contribuye al desarrollo del carácter. 2. El segundo paso es darse cuenta de que los colegios están participando no solo en una mala educación, sino también en una mala educación moral cuando, por cualquier motivo, los alumnos no están haciendo el esfuerzo de aprender. 3. El tercer paso es encontrar un lenguaje que nombre aquello por lo que la educación debería luchar en esta área de la educación del carácter, para lo que la educación debería establecer los siguientes objetivos para los alumnos en cuanto al esfuerzo por aprender: ? Una actitud de valorar la oportunidad de aprender: un compromiso por sacar el máximo provecho a la educación que se recibe. ? La capacidad de “trabajar duro”, incluyendo la capacidad de retrasar las gratificaciones para alcanzar metas futuras. ? La persistencia ante el desánimo o los fracasos. ? Un sentido público de que el esfuerzo de uno afecta a las vidas de otros. ? Una preocupación por la excelencia, lo que el profesor Thomas Green, de la Universidad de Syracusa denomina “The conscience of craft”, la conciencia de la maestría o hacer las cosas bien... El autor indica algunas ideas relevantes para desarrollar esta “conciencia de trabajo”: mantener altas expectativas, enseñar al alumno a auto-evaluarse, desarrollar una verdadera maestría en una asignatura o capacidad concreta, considerar la importancia de apoyar a los alumnos para que sus primeras experiencias de aprendizaje las resuelvan con éxito, celebrar los éxitos, enseñar en función de los diferentes estilos de aprendizaje, enseñar teniendo en cuenta los intereses de los alumnos.


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CAPITULO 12. FOMENTAR LA REFLEXIÓN MORAL.

“Yo estaba allí para obedecer órdenes, no para pensar.” Acusado en los juicios por el Watergate. Como parte de su proyecto de “incubación de polluelos”, Mrs. Williams sugirió a sus alumnos de segundo grado que podían abrir un huevo cada semana para observar el desarrollo embrionario. Ese día, en el grupo de lectura, un alumno ( de siete años) confió a su profesora: “He estado pensando en esto durante mucho rato- ¡es demasiado cruel abrir un huevo y matar al pollito que hay dentro!”. La profesora escuchó sin hacer comentarios y dijo que sacaría el tema para discutirlo con toda la clase. Cuando los discutieron, había un cierto acuerdo en que merecía la pena considerar el asunto, pero muchos niños dijeron que tenían curiosidad por ver cómo era un embrión. El alumno replicó que tener curiosidad no era una razón suficientemente buena como para matar a un pollito. Además, argumentó que en la biblioteca debía haber fotos de embriones de pollo y que esa debía ser una forma mejor de saber cómo son. Algunos niños dijeron que ellos querían ver un pollito real. Al día siguiente, la mayoría de la clase sentía que había que respetar esa objeción: decidieron no abrir los huevos. El autor quiere señalar con este ejemplo de una situación real que los niños son pensadores morales de manera natural y que en muchos de los aprendizajes que se producen en el colegio hay muchas cuestiones que pueden dar lugar a dilemas a los que los niños responden con una motivación interna hacia la resolución de estos problemas.


ESTRATEGIAS EN EL AULA PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 13. ELEVAR EL NIVEL DE LAS DISCUSIONES MORALES

El autor indica cinco estrategias para que los profesores lideren discusiones sobre cuestiones morales de forma educativamente eficaz: 1. Situar la discusión en un contexto no relativista: “Cuando discutamos un valor en esta clase, la libertad de pensamiento os da el derecho de expresar vuestras propias opiniones. Pero recordar, vuestro derecho a opinar no significa que vuestra opinión sea correcta” – en inglés: your right to your opinion doesn´t mean your opinion is right. 2. Preparar preguntas específicas del problema que desafíen el pensamiento de los alumnos: “Después del colegio, Marie ve un balón de fútbol en el patio. Siempre ha querido tener uno y piensa que como el colegio tiene muchos no se darán cuenta de que falta uno. ¿Debería llevárselo?”. 3. Elegir un formato de reflexión/discusión que requiera pensar de forma cuidadosa: Hay una gran diferencia entre una aproximación abierta que simplemente invite a los alumnos a dar su opinión y una aproximación que requiera llevar a cabo investigaciones y/o análisis éticos sistemáticos antes de adoptar o defender una postura. 4. Animar a los alumnos a seguir pensando en la cuestión cuando termina la discusión en la clase, mediante la lectura o la escritura. 5. Integrar estas discusiones en una actividad planificada que forme parte de un currículo específico ( ver capítulo 9).


ESTRATEGIAS EN EL AULA PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 14. ENSEÑAR CUESTIONES CONTROVERTIDAS

En las asignaturas de ciencias ( en el caso de Estados Unidos: Ciencias de la Tierra, Ciencias Biológicas, Ciencias Físicas y Ciencia y estudios sociales) se pueden incorporar cuestiones éticas, como se muestra a continuación: ? Ciencias de la Tierra: El medio ambiente, la exploración del espacio, los derechos sobre el agua. ? Ciencias biológicas: La ingeniería genética, los alimentos, la caza, cuestiones de salud y del cuidado de la salud. ? Ciencias físicas: La energía nuclear, las armas nucleares y los residuos nucleares, la capa de ozono, el efecto invernadero, las emisiones de CO2 y otros a la atmósfera, la inteligencia artificial, la robótica. ? Ciencia y estudios sociales: La pobreza en el mundo, el hambre, la tecnología para los países del tercer mundo. Para debatir este tipo de cuestiones se recomienda seguir unas estrategias educativas: 1. Elegir valores y formas de enseñar esos valores que no sean controvertidos. 2. Justificar la inclusión de cuestiones controvertidas como forma de desarrollar el pensamiento crítico de los alumnos sobre las decisiones de políticas públicas que afrontan los ciudadanos de una sociedad democrática. 3. Desarrollar procedimientos para todo el colegio para tratar estos temas. 4. Si es posible, utilizar materiales curriculares de alta calidad. 5. Utilizar el formato de debate para estructurar la investigación y la discusión de los temas.


ESTRATEGIAS EN EL AULA PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 15. ENSEÑAR A LOS NIÑOS A RESOLVER CONFLICTOS

Según el autor una forma adecuada de enseñar a resolver conflictos entre los alumnos debe incluir los siguientes elementos: ? Un currículo planificado que haga a los alumnos pensar, escribir y hablar sobre varios tipos de conflictos. ? Entrenamiento estructurado en habilidades que forme a los alumnos en la evitación de los conflictos y en habilidades de resolución de conflictos. ? Reunión de clase para tratar conflictos cotidianos que ocurren entre miembros de la clase y para establecer la norma de resolución de conflictos de manera justa y sin violencia. ? Intervenir cuando sea necesario para ayudar a los niños a aplicar sus habilidades interpersonales en el momento de un conflicto real. ? Hacer a los alumnos progresivamente más responsables de solucionar sus conflictos sin la ayuda de un adulto.

PARTE 3: ESTRATEGIAS DE TODO EL COLEGIO PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

ESTRATEGIAS DE TODO EL COLEGIO PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 16. PREOCUPARSE MÁS ALLÁ DE LA CLASE

Los colegios pueden desarrollar actitudes de participación ante los problemas sociales y de ciudadanía activa más allá de la clase haciendo a los alumnos conscientes de las necesidades y el sufrimiento de otros en su propio país y en el mundo. Es importante ofrecer ejemplos de organizaciones como Oxfam o Amnistía Internacional que trabajan eficazmente contra la pobreza y la opresión. Se pueden organizar proyectos de los alumnos para ayudar a estas organizaciones. Los modelos de personas que ayudan a otros en sus propias comunidades son eficaces para aumentar la participación de los alumnos, así como los modelos positivos entre los iguales. Hay que dar a los alumnos la oportunidad de desarrollar servicios escolares, especialmente en relaciones directas de ayudas, como por ejemplo ejerciendo de tutores de alumnos más pequeños. También se puede facilitar a los alumnos la participación en servicios a la comunidad y en la medida de lo posible integrar esos servicios en el programa académico. Por último, se puede proporcionar educación en justicia social, políticas de cambio y acción ciudadana.


ESTRATEGIAS DE TODO EL COLEGIO PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 17. CREAR UNA CULTURA MORAL POSITIVA EN LA CLASE

Hay varios elementos que necesitan desarrollarse para que exista una cultura moral positiva en los colegios. El director del colegio debe ejercer un tipo de liderazgo moral y académico. Se necesita una disciplina en todo el colegio, y en especial se debe actuar para detener los comportamientos de abuso. Hay que desarrollar un sentido de comunidad en el colegio, para lo que son importantes las actividades extracurriculares y los deportes. Es importante enseñar a los alumnos a participar en las decisiones del colegio dentro de unas normas democráticas. También es necesaria una buena comunidad entre los adultos, tanto profesores como padres y madres. Finalmente, hay que dejar espacio para los temas morales, para lo que podría reducirse la presión por el currículo para no dejar de atender el desarrollo social y moral de los alumnos.


ESTRATEGIAS DE TODO EL COLEGIO PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 18. EDUCACIÓN SEXUAL

En la educación sexual se encuentran algunos de los problemas que surgen alrededor de los valores. La complejidad de las cuestiones que surgen hace necesaria la participación de los profesores, los padres y los alumnos para llegar a conclusiones comunes sobre el comportamiento sexual en la adolescencia. Por tanto, este tipo de educación no puede reducirse a enseñar mecanismos de protección frente a las enfermedades de transmisión sexual o de anticoncepción, sino que debería incluir aspectos también importantes como son el emocional y el moral. La reflexión sobre los valores que entran en juego en la sexualidad y el problema de la libertad sexual en la adolescencia requiere un tratamiento riguroso y abierto por parte de los educadores. En Estados Unidos, donde las relaciones sexuales en la adolescencia se producen a edades tempranas y donde los embarazos adolescentes son un problema grave, el debate se ha establecido entre los métodos de protección y la abstinencia, adquiriendo un contenido moral en el que han tenido influencia las morales religiosas.


ESTRATEGIAS DE TODO EL COLEGIO PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 19. DROGAS Y ALCOHOL

Lo que los colegios pueden hacer con respecto al problema de las drogas y el alcohol, según el autor es: 1. Establecer normas claras y específicas sobre el uso de drogas que incluyan fuertes sanciones correctivas. 2. Acercarse a la comunidad local para desarrollar un programa escolar contra las drogas eficaz. 3. Implicar a los alumnos en animar a otros alumnos a evitar las drogas. 4. Implementar un programa comprehensivo de prevención del consumo de drogas, desde la educación infantil, que enseñe porqué es malo y perjudicial tomar drogas y cómo resistirse a las drogas. 5. Es importante aumentar la valoración de la salud personal.


ESTRATEGIAS DE TODO EL COLEGIO PARA ENSEÑAR RESPETO Y RESPONSABILIDAD

CAPITULO 20. COLEGIOS, PADRES Y COMUNIDADES TRABAJANDO JUNTOS

Dentro del Child Development Project, en California, se preguntaba a los padres qué tipo de persona querían que llegase a ser su hijo y las diez respuestas más comunes, en orden de importancia fueron: 1. Seguro de sí mismo. 2. Responsable, fiable. 3. Curioso, dispuesto a aprender. 4. Independiente, capaz de dirigirse a sí mismo. 5. Capaz de trabajar bien con otros niños. 6. Sensible a otros. 7. Amable y considerado. 8. Que trabajase duro. 9. Que tuviese buenas notas. 10. Que fuese amigable y con buen temperamento.