ESPACIO TRIBUCAN
¿Son nuestros jóvenes emprendedores?
Tal vez sea el momento de tomarnos un respiro y de reflexionar sobre las personas a las que va dirigido el programa educativo TRIBUCAN.
Ya hemos visto como Europa considera necesario incentivar el aprendizaje de un conjunto de habilidades, actitudes, etc, que nos ayuden a alcanzar sociedades más emprendedoras en el futuro, y como todos sabemos, el futuro estará en manos de los chicos y chicas que ahora se están formando.
Si miramos a nuestro alrededor y nos acercamos a los más jóvenes nos encontramos con una realidad muy heterogénea que es muy difícil de analizar. En Movilización Educativa nos llegan iniciativas de adolescentes y jóvenes que llevan a cabo proyectos personales o colectivos normalmente relacionados con sus aficiones - la música, los deportes o diversas manifestaciones artísticas como formar un grupo de teatro o reunirse para realizar un cortometraje.
En una localidad de Madrid, un increíble número de grupos musicales emergieron de forma espontánea y sin ayuda ni apoyo de ninguna institución cultural o educativa del barrio. En estos últimos años las fiestas patronales mostraron a los vecinos este caldo de cultivo musical que había surgido en sus calles. Algunos de estos grupos - “Pereza” y “Le Punk”, por ejemplo- comenzaron su andadura profesional con bastante éxito hasta el momento, otros siguieron estudiando y hoy trabajan en ámbitos distintos. ¿Cómo se organizaron los adolescentes de este barrio?
- Primero, se pusieron en contacto y se organizaron en grupos o bandas con gustos musicales comunes (es curioso, pero desde el principio establecieron un sistema de educación informal donde aprendían juntos a tocar los instrumentos).
- Encontraron locales de ensayo, ensayaron durante cientos de horas, con esfuerzo y tiempo crearon su proyecto artístico, organizaron conciertos para darse a conocer.
- Finalmente, grabaron con los medios que disponían una maqueta para llevarla a los estudios de música profesionales.
Otro ejemplo nos lo hemos encontrado cuando hemos redactado el libro de “Ético Cívica” de 4º de la ESO: hay una sección donde damos a conocer iniciativas solidarias de adolescentes.
- Chicos muy jóvenes que lucharon en sus países contra la esclavitud infantil
- Adolescentes adoptados que buscaron ayudas económicas para los orfanatos de sus países de origen
- Alumnos de secundaria que crearon una organización en sus institutos para ayudar a otros chavales que estaban inmersos en la cultura de la violencia.
Podemos quedarnos con la idea que son cosas de la edad sin ninguna importancia, pero no es así, si analizamos todo lo que tuvieron que poner en marcha, nos damos cuenta de que estas experiencias han funcionado como un banco de pruebas de la actitud emprendedora, un aprendizaje vital de suma importancia porque ellos consiguieron dar el salto y ser los protagonistas de su vida emprendiendo un proyecto, y además, aprendieron a evitar el miedo y la pereza, que son los dos grandes enemigos del emprendimiento.
Pero, ¿a qué debemos atenernos cuando nos encontramos que el 80% de los estudiantes universitarios quieren ser funcionarios?
Es evidente que se produce una fractura, una falla entre las posibilidades que ven los jóvenes cuando están viviendo esta etapa con la creación de un proyecto vital de futuro que les sitúe en la madurez. Creemos que los adolescentes son emprendedores, pero cuando nos les supone una gran responsabilidad ni un compromiso con el futuro. Y es en este punto donde debemos aportar soluciones. Estas son algunas ideas que les pueden ayudar a mejorar la competencia emprendedora de los niños y adolescentes:
- Apoyar desde los centros educativos, familias y sociedad en general este tipo de iniciativas juveniles, que consideramos que son muy positivas para su educación, pero exigiendo a cambio compromisos firmes por parte de los jóvenes.
- Las familias pueden trabajar juntos en proyectos, por ejemplo de tipo solidario acercándose a las ONGs de sus barrios o localidades. Colaborando con asociaciones juveniles como los Boy Scouts, o con las asociaciones de vecinos que ponen en marcha muchas iniciativas al año para mejorar la calidad de vida de los vecinos.
- Ampliando el repertorio de proyectos futuros, abrir las puertas de otros mundos a los alumnos de primaria y secundaria, ampliar sus posibilidades presentes y futuras. Esto es algo que hace un programa como TRIBUCAN, que además, proporciona los instrumentos pedagógicos necesarios para lograr esta competencia.
- Por último, seguir avanzando en propuestas que expliquen y desarrollen la competencia emprendedora.
Esto lo vamos a intentar nosotros en los próximos blogs. Empezaremos por el principio: buscando las claves para transmitir una correcta pedagogía de la pulsión y el deseo, la energía que pone en marcha todo proyecto.